El éxito de Kimetsu no yaiba
Demon Slayer continúa batiendo records, convirtiéndose en el anime más relevante de todo 2020.
A primeros de 2016, un nuevo shonen hizo su aparición en el mundo del manga. Un protagonista con una hermana a la que ayudar, y muchos demonios por delante con los que enfrentarse, una trama bastante adecuada a su género. Tras su primera publicación, el éxito de Kimetsu no yaiba comenzó a subir como la espuma, y en poco tiempo lideraba la mayoría de los famosos ranking de popularidad de la revista Shonen Jump. Tres años más tarde, ya en 2019, el estudio Ufotable anunció el estreno de la serie en su versión de anime, el cual, continuando con la costumbre de su versión en blanco y negro, adquirió un éxito abrumador.
La sorpresa llegó tras el final de la primera temporada, puesto que la trama que anunciaron en el capítulo 26, donde los protagonistas se unirían a Rengoku, fue anunciada como película, y no como temporada de la serie. El estreno de la película ocurrió en octubre de 2020 en los cines japoneses, y como no podía ser de otra manera, triunfó. En cuestión de pocos días ya había adelantado en recaudación a grandes leyendas del cine como son El castillo ambulante, La princesa Mononoke, Kimi no nawa, Frozen o Titanic. Tan solo una película ha escapado de la embestida de los cazadores de demonios, y ha sido la legendaria El viaje de Chihiro, que, aunque casi 20 años más tarde continúa aumentando su recaudación debido a que la película de animación aún sigue proyectándose en muchos cines, parece que es solo cuestión de días que Demon Slayer se haga con la corona de la película más taquillera de Japón.
Y esto me lleva a plantearme, ¿Qué es lo que tiene Kimetsu no yaiba que le falta a otros shonen como One Piece o Naruto para alcanzar esos números tan masivos?
En primer lugar, debemos recalcar que el éxito de la serie no tiene la misma repercusión en Japón, que en el resto del mundo, donde otros shonen tienen bastante más presencia, por lo que podemos hablar de que aunque el estreno de la película de Kimetsu no yaiba en el mundo va a recaudar bastante dinero, parece que se ve a quedar bastante lejos de alcanzar los puestos que tuvo en Japón.
Si analizamos los personajes, vemos al típico protagonista intenso, algo más serio que otros de su misma posición. Acompañado por una hermana que combina la letalidad con el más puro Kawaii, y sus dos compañeros de viaje, Inosuke y Zenitsu. Respecto a Inosuke tenemos al favorito del público, la máscara de jabalí le dan un toque salvaje que enlaza a la perfección con la personalidad del personaje. Por otro lado, Zenitsu se me hace uno de los personajes más insufribles de la historia del anime, constantemente llorando y gritando, rompe con la continuidad de la serie sin dejarte entrar completamente en situación. Es uno de los personajes que me hacen pensar que el manga tiene que ser mil veces mejor, aunque sea por dejar de oírle.
Respecto a los aspectos técnicos, el dibujo de la serie es de excelente calidad, y la banda sonora hace honor a lo que estamos viendo. Lo único que sigue sin cuadrarme, es la personalidad de muchos de los personajes, demasiado cuadriculados y enjaulados en una forma de ser demasiado estereotípica.