La caída del FC Barcelona

Jugadores del Bayern celebrando en el partido de ayer

Una plantilla sin objetivo, una directiva sin rumbo y unos resultados que cortan la esperanza. Esta es la realidad del FC Barcelona.

La salida por la puerta de atrás de uno de los mejores jugadores de la historia del club este verano, como lo fue Leo Messi, solo implicaba el derrumbe de la torre del club azulgrana. Anoche, la eliminación de la Champions en fase de grupos, cosa que no sucedía desde la temporada 2000-2001, fue el último clavo en el ataúd. Se acaba con esta temporada una generación de triunfos de la que solo quedan Jordi Alba, Piqué y Sergio Busquets. Una generación que fue la espina dorsal de la España campeona del mundo y campeona de todo con el equipo de la ciudad condal. Intratable.

Ahora, fuera de la Liga de Campeones, con el premio de consolación de la Europa League, y en Liga fuera de puestos europeos (7º, que daría plaza según la Copa del Rey), se plantea una dura situación para los aficionados de uno de los mejores clubes españoles, si no por lo menos de los más laureados.

La política de fichajes de los últimos años en el Barça no ha sido nada clara. Pareciera que el mayor objetivo de la directiva era vender más camisetas. Se creía posible un cambio hacia la buena dirección con Joan Laporta al frente, ese presidente que consiguió capitanear el Barcelona del sextete, pero se quedó en nada. Con la marcha de Leo Messi, el vestuario ha quedado sin un líder fuerte, viendo como los antiguos capitanes están marcando ya el camino de su adiós. Si vemos uno a uno los jugadores que componen dicho vestuario, podemos ver que esa política de fichajes de ha destrozado la compenetración del equipo. Mucho nivel individual, pero ningún jugador que entienda lo que es defender la camiseta blaugrana, por no decir que son pocos los que han subido desde “La Masía”.

Xavi llegaba como el príncipe prometido, después de sus primeros pasos como técnico en Catar, y se ha visto que no estaba preparado para dar el salto a las grandes ligas. La falta de experiencia en Europa le está pasando factura al comienzo de su andadura como entrenador del Barça, y eso ha marcado el adiós definitivo de la Champions. Sin embargo, en vez de críticas se escuda en que la situación heredada era tan mala que no podía hacer nada más. Sin duda ha aprendido algo de los políticos “Made in Spain”.

A esto le sumamos que el agujero presupuestario de 683 millones de euros solo puede verse aumentado por no jugar Champions y llegar a no clasificarse a Europa el año que viene. Salarios de jugadores estrella, intentar mantener el nivel competitivo a base de talonario, todo eso puede hacer que el FC Barcelona vaya cayendo más y más, a no ser que encuentren su nuevo Leo Messi.

¿Llegaremos a ver a un FC Barcelona fuera de Europa, algo que no pasaba desde 1970? ¿Parará la caída o seguirán bajando? Lo único que sabemos, es que por primera vez desde 2004, el himno europeo que se escuche entresemana en el Camp Nou será el de la Europa League, sin saber por cuanto tiempo.