El divorcio de Rodgers con los Packers

Rodgers

Desde el año pasado, hemos visto como grandes jugadores franquicia con elevado grado de veteranía han abandonado ese equipo con el que tantos años habían compartido, para emprender un nuevo proyecto, con la esperanza de obtener unos últimos años de gloria, mientras se quitan esa espina de saber que hubieran hecho en otro equipo. Dos de los casos más sonados fueron los de Rivers y Brady, y puede que dentro de poco tengamos que sumar la leyenda de Aaron Rodgers a la lista.

Según parece, el confrontamiento entre Rodgers y los Packers viene desde varios años atrás. Su equipo lleva demasiado tiempo sin draftear ningún jugador que apoye al excelente quarterback, a pesar de que reiteradamente ha comentado la opción de hacerse con nuevos receptores. Pero la gota que ha colmado el vaso, llegó en Septiembre, cuando el gerente Brian Gutekunst despidió al receptor Jake Kumerow, mermando aún más la lista de apoyos para el mariscal del equipo.

Llegados a este punto, Rodgers ha dado el golpe en la mesa, y exige el despido de Brian Gutekunst, mientras amenaza con la opción de probar suerte en otros equipos o incluso de retirarse si fuera necesario (aunque esto último suena a farol, si tenemos en cuenta que dicha opción le costaría pagar 23 millones a su actual equipo). Además, parece Aaron no está solo en esta cruzada, pues algunos jugadores clave en el equipo, como el wide receiver Davante Adams han declarado que si Rodgers abandona Green Bay, acabarán siguiendo el mismo sendero.

Si tenemos en cuenta que los Packers aún deben lidiar con el reajuste salarial para poder adaptarse al nuevo máximo fijado por la NFL, podríamos pensar en la opción de ver a Rodgers vistiendo el color de otros equipos. Analizando por encima las franquicias que más dispuestas estarían en sumar al veterano quarterback a sus filas, podemos obtener un listado rápido: Titans, Raiders, Browns, Giants, Dolphins, Washington y Broncos. Pero cabe destacar que dicha transacción exigiría un cambio de mariscales, pues el joven Jordan Love, quarterback suplente de Green Bay con tan solo 22 años de edad, aún no parece estar preparado para tomar las riendas del equipo.

Lo que podemos decir con seguridad, es que en caso de que Rodgers acabe abandonando a los Packers, no le van a faltar pretendientes.