Japón contra el sexo en los juegos olímpicos
Tal y como ya hemos mencionado anteriormente, los juegos olímpicos están a puntos de comenzar, y de entre todas las noticias que surgen desde este evento celebrado en Asia, destaca especialmente la oposición de la organización japonesa a que los deportistas que se alojarán durante estos días allí, puedan tener sexo entre ellos.
La curiosa escena surgió a partir de la revelación sobre las camas que los deportistas se verían obligados a usar, pues se trata de unas poco convencionales camas cuya estructura se basa en simple cartón. Dicho mobiliario, tiene la cualidad de que además de ser peculiarmente ligero, solo sería capaz de sostener un reducido peso, adaptado especialmente para acomodar a un único anfitrión, haciendo imposible que los deportistas compartan algo de intimidad en el acartonado y frágil camastro.
Además, y como medida disuasoria, los organizadores de los juegos olímpicos publicaron un manual de 33 páginas durante el mes de febrero en el que destacan la necesidad de “mantener al mínimo las interacciones físicas con los demás”, y “Evitar el contacto físico, incluidos los abrazos y los apretones de manos”. Este manual no resulta tan extraño debido a los tiempos en los que vivimos, si no fuera porque exactamente compartió fecha con el anuncio de la distribución de 160.000 condones de forma totalmente gratuita, que los atletas participantes recibirán durante la celebración de los juegos.
Curiosamente, aunque han sido gratificados con dichos preservativos, el comité organizador de los juegos olímpicos ha emitido las siguientes declaraciones: “Nuestra intención y objetivo no es que los atletas usen los condones en la villa olímpica, sino que ayuden a crear conciencia llevándoselos a sus países”.
Como hemos indicado anteriormente, no es una medida tan descabellada, en vistas a los efectos que está produciendo el Covid, y dado que varios deportistas profesionales ya han tenido que retirarse oficialmente de los juegos, debido a la confirmación de positivos mediante pruebas PCR, pero aún con todo eso, resulta cuanto menos cómica la sutileza con la que el comité japones está llevando a cabo dichas medidas de seguridad y protocolo.