La mala suerte se ceba con los Dolphins

Lesión Tagovailoa

La verdad es que debo reconocer que no me cuesta mucho demostrar mi simpatía por el equipo de los Miami Dolphins. Quizás fueran los marcadores irregulares con los que nos sorprenden cada semana, o puede que sea por el talento de Tagovailoa, pero soy incapaz verlos con malos ojos, y es que, ¿Quién puede odiar a un equipo que tiene una piscina en la grada de su estadio?

2023 prometía ser un año memorable para los de Miami. La temporada daba comienzo con una holgada victoria sobre los Patriots, seguida de un ajustado enfrentamiento contra los duros cuervos de Lamar Jackson, que terminó con la friolera cantidad de las 469 yardas de lanzamientos por parte de Tagovailoa (buena cifra si tenemos en cuenta que se trata de un joven quarterback de tan solo 24 años que ya dirige la ofensiva de los delfines como si llevara toda la vida haciéndolo). Pero, no basto con haber conseguidos unos datos que pasarían a la historia, una semana más tarde volvía a realizar un gran juego contra nada más y nada menos que los Bills de Josh Allen, quienes tienen casi todas las papeletas de jugar la Superbowl durante este año.

La cosa pintaba bien. La temporada 2022/2023 daba comienzo con un 3-0 a favor habiendo enfrentado a varios de los equipos más duros de la competición. Pero algo que ocurrió durante el partido contra los Bills les acabaría pasando factura, y de manera radical.

Apenas unos minutos ante de llegar al descanso, una jugada tonta hacía que la parte trasera de la cabeza del joven quarterback impactara contra el suelo. Nadie pensaba que el golpe pudiera ser importante, hasta que segundos más tarde, las rodillas Tagovailoa fallaban haciendo que el jugador se precipitase hasta el suelo. La franquicia de Miami no perdió el tiempo en comprobar el estado de salud de su joven estrella, llegando a la conclusión de que no existía problema alguno en que regresara al juego para sentenciar el partido. Habían conseguido la victoria, pero la cadena de infortunios ya había comenzado.

Durante la siguiente semana, los Dolphins tuvieron que enfrentar a los Bengals. El partido se encontraba bastante ajustado, y el reloj ya estaba llegando al descanso cuando un error en la línea de los Dolphins permitía que Tagovailoa recibiera una seria entrada. Apenas unos segundos más tarde, la posición de las manos del jugador indicaba que algo no iba bien. El jugador fue rápidamente remplazado por el segundo quarterback Teddy Bridgewater, quien no fue capaz de jugar al nivel de su rival, convirtiendo así el cuarto partido de los Dolphins en su primera derrota oficial de la temporada.

El estado de Tagovailoa era más serio de lo que parecía, y una rápida investigación se saldaba con despidos por parte del equipo médico de los Dolphins por haber permitido que la estrella permaneciera en el campo. Todas las alarmas sonaban en la NFL, pues el tema de las conmociones cada día se convertía en algo más tangible. Así que finalmente, se llegó a la conclusión de que cualquier signo de ataxia (falta de coordinación en los movimientos voluntarios) por parte de algún jugador provocaría inmediatamente que éste abandonase el partido. Una medida sensata, si pensamos en la importancia de la salud de los jugadores dentro de un deporte tan duro como el fútbol americano.

Pero la mala suerte todavía tenía otro golpe más contra los Dolphins. Con Tagovailoa fuera de juego, los de Miami tenían que contar con la opción del quarterback secundario Teddy Bridgewater, pero no sería por mucho tiempo. Apenas había comenzado el partido, cuando un safety ocasionado por la defensa de los Jets provocaba que el mariscal mostrara un ligero padecimiento de ataxia, lo cual nos lleva a la rápida aplicación del nuevo protocolo el cual indica que Birdgewater debía abandonar el terreno de juego, dejando toda la responsabilidad en los hombros de un jóven e inexperto Skylar Thompson que ha iniciado justo este año su carrera a través de la NFL. ¿El resultado? Un desnivelado 40 – 17 a favor de los New York Jets.

Lesión Bridgewater

Francamente, me da bastante lástima que un equipo que tan buena trayectoria traía se acabe viendo reducido por una racha de mala suerte. Esperemos que la lesión de Tagovailoa no sea de gravedad y pueda incorporarse sin problema alguno antes de que la temporada se les complique demasiado, y más aun compartiendo división con los Bills.