Ni Rodgers ni Brady, solo Mahomes
Cuando decimos que el fútbol americano es un deporte especialmente característico en cuanto a sorpresas se refiere, lo hacemos porque de vez en cuando ocurren semanas como estas, que incluso en mitad de los propios playoff, finalizamos la jornada con un 75% de partidos en los que los equipos más pequeños o que llegaban al partido desde una peor posición, han terminado eliminando a una buena parte de favoritos, de la talla de Packers, Titans o Buccaneers, lo que significa quejar totalmente fuera de lo que resta de playoff tanto a Aaron Rodgers como Tom Brady.
El primero de los partidos que nos han dejado sorprendidos ha sido el que enfrentaba a Titans contra Bengals. Un ajustado marcador terminaba siendo el féretro para los de Tenneessee al terminar el partido con un la desalentadora cifra de tres intercepciones ofrecidas desde las manos de un Ryan Tannehill que no supo estar a la altura de los Playoff. Mientras que el joven Joe Burrow, de tan solo 25 años, supo brindar una excelente labor como cabeza del equipo, llegando a rozar las 350 yardas de pase (353 si sumamos sus carreras).
La segunda sorpresa llegaba solo unas horas más tarde en el estadio Lambeau Field, en Wisconsin, donde un desaparecido Rodgers sería incapaz de sumar ningún touchdown en el marcador de sus rivales, los cuales tampoco pueden presumir de la actuación de su mariscal, quien llegó al último segundo con 131 yardas de pase y más intercepciones que anotaciones. En un partido en el que los auténticos protagonistas fueron las defensas de ambas alineaciones, la diferencia hizo acto de presencia en el último cuarto, donde en un último empuje, los 49ers lograron hacerse con una de las últimas 4 plazas que continúan disputando el título de campeón.
La tercera y última sorpresa ocurría en Florida, donde un partido de infarto que enfrentaba a Rams con Buccaneers llegaría al descanso inclinando el marcador 20/3 para los visitantes. A partir de ahí llegó el despertar de los bucaneros, quienes en pleno alarde de osadía, remontaron 24 puntos de anotación, llegando a igualar a sus rivales. Pero, aun con los esfuerzos del tándem Brady – Grankowski, y la gran actuación de Mike Evans, no lograron superar a la defensa de los Rams, que por el contrario, apisonaron a sus rivales gracias a un implacable Matthew Stafford, y sobre todo, a Cooper Kupp, quien casi alcanza las 200 yardas de recepción, además de ser uno de los anotadores que inclinaron el ajustado marcador hacía su propio bolsillo.
El último pero no por ello menos importante partido, finalizó con el resultado esperado, pero habiendo ofrecido un tremendo espectáculo de la mano de dos hombres, Allen y Mahomes. Aunque viendo sus resultados, más valiera llamarlo superhombres. Por parte de Allen, más de 300 yardas de pase, un 73% de precisión aérea, y la abrumadora cifra de 4 touchdowns a la espalda. Mahomes, por otro lado, supo llevar el porcentaje aéreo hasta el 75%, con más de 400 yardas totales de avance, y 3 touchdowns con su firma. Todo ello en un partido de altas anotaciones (78 puntos, sumando ambos marcadores), y que se tuvo que decidir en una prórroga de infarto, típica del periodo de Playoff.
Aún sigo sin entender muy bien cómo, pero la NFL continua ofreciéndonos tanta emoción como espectáculo, año tras año. Solo restan cuatro equipos, Chiefs, Bengals, Rams y 49ers, y a falta de 2 jornadas (como siempre ni siquiera hablaremos de una Pro Bowl sin gracia ni salero que omitimos como si de un fin de semana de descanso se tratara), aún pueden ocurrir muchas cosas, incluso con Brady y Rodgers viendo los partidos desde casa.