El bono cultural para jóvenes

Pedro Sanchez

Según ha anunciado el actual gobierno, los próximos Presupuestos Generales del Estado incluirán un bono cultural valorado en 400 euros, destinado a todos aquellos jóvenes que cumplan los 18 años, pudiendo invertir dicho dinero en el consumo de actividades artísticas o estéticas, como el teatro o el cine; o en la compra de bienes privados de carácter cultural como pueden ser libros o videojuegos.

Hoy día, el estado español tiene una deuda pública de 1.424.692 millones de euros, que se ha incrementado durante este último trimestre en más de 30.000 millones. La tasa de desempleo se encuentra en el 14%, y para más inri, vivimos en una época en la que estamos solapando las crisis económicas generadas por la especulación bancaria con una pandemia que ha llegado a paralizar al mundo entero.

Precisamente por estos motivos, me resulta tan irritante comprobar que nuestro gobierno se dedique a ir regalando ayudas con semejante facilidad. Que entiendo que el sector cultural ha sido duramente castigado con toda esta situación, y que otras medidas como el destinar 10 millones de euros a las salas de cine para compensar las pérdidas originadas en 2020, son adecuadas a la situación. Pero esto me choca especialmente por el tema de los videojuegos.

El mercado de los videojuegos creció un 18% durante el año de la pandemia. Los confinamientos y las restricciones generaron una situación de respaldo hacia esta industria, empujándolo aún más hacia el éxito. Por eso me asombra que ahora se ofrezca un bono cultural con nada más y nada menos que 400 euros, y que se pueda destinar a invertir en esta industria que está en auge. Y puede ser solo sensación mía, pero tengo la premonición de que si pudiéramos analizar el consumo final de esta ayuda, veríamos como el gasto en el sector de los videojuegos tomará todo el protagonismo, reduciendo así la ayuda que obtendrán los sectores culturales más necesitados.

Dicho bono, que va a rondar el coste para el estado de unos 200 millones de euros, podrá ser cobrado por cualquier joven que cumpla los 18 años de edad, independientemente de su situación económica. Esto quiere decir, que incluso los hijos de las grandes fortunas, dispondrán de estos 400 euros para poder invertirlos en un bien de primera necesidad, como son los videojuegos.

Sinceramente, la situación actual me genera una incómoda y horrible sensación de frustración en la que tenemos que ver como el gobierno continúa derrochando el dinero público en ayudas innecesarias, mientras que por otro lado, el precio de la electricidad y de la gasolina se disparan de forma totalmente descontrolada, y tenemos que seguir afrontando nuevas subidas de impuestos como el de las bebidas azucaradas (el cual por cierto incluye las bebidas Cero y las bebidas Light con la excusa de que contienen edulcorantes) con los que poder afrontar las políticas de derroche actuales.

Pero al fin y al cabo, la estrategia ya está hecha. Las próximas elecciones, todos aquellos jóvenes que no muestren interés alguno por la política y que se hayan beneficiado del cobro del bono cultural (que no son pocos), recordarán mientras meten su voto en una urna, quién les regaló los 400 euros con los que se compraron unos cuantos videojuegos nuevos, y además incluso les sobró para gastar en skins. Pero bueno, estoy seguro de que a nadie más se le ocurre una mejor forma de gastar el dinero del contribuyente.