El CIS debería desaparecer

Tezanos

Cuando nos preguntamos que es el CIS, podemos dar con la clásica respuesta de libro, en la que se nos dice que se trata de un organismo autónomo cuyo fin es el estudio de la sociedad española mediante encuestas periódicas. Pero la realidad es bien diferente, pues durante los últimos años ha quedado bien claro que se trata de una herramienta más, que el gobierno de turno utiliza para volcar datos falsos sobre la población, siempre inclinando la báscula a su favor, claro está.

Durante la campaña electoral realizada en la Comunidad de Madrid, una gran cantidad de medios de comunicación realizaron encuestas sobre la población para estimar los escaños que cada partido obtendría. Tras reunir todos sondeos que he podido, publicados el día 28 de Abril (ya que recordamos que publicar sondeos durante los últimos 5 días de campaña está considerado como delito) he calculado el número de escaños en los que las estimaciones obtenidas por los sondeos se han alejado de los resultados finales.

Con esto, he obtenido que los medios más precisos han sido ABC y El País, con tan solo 11 y 12 escaños desplazados respectivamente. Otros tantos medios han errado ligeramente más predicciones, como son El Mundo (15), 20 minutos (20), o La Razón (20). Pero tras realizar el análisis sobre el CIS, he obtenido el resultado que esperaba, pues este organismo se ha vuelto a posicionar como el más desacertado de todos, con 25 escaños de margen.

Cuando hablamos de una institución de tal calibre, con más de 50 años de historia y que se nutre directamente de los fondos del estado, lo normal sería exigir cierta calidad en sus encuestas, pero durante varias campañas electorales diferentes, están demostrando lo lejos que se pueden situar de la palabra calidad.

Para colmo, cuando se cuestionó sobre esto a Jose Félix Tezanos, presidente de dicho organismo, tuvo la desfachatez de contestar sin reparo alguno: “Ni soy adivino, ni el CIS es una casa de adivinanzas”. Pues va a resultar que usted no es adivino, pero si es un incompetente. Pues si con el dinero del estado está siendo el organismo que publica sondeos más desacertados, solo me quedan dos opciones, la incompetencia o la imparcialidad política; y sea cual sea de las dos, son motivos suficientes como para poner fin a ese despilfarro de dinero.

En resumen, lo que debería ser el organismo de realización de encuestas con una mayor capacidad de medios, resulta actuar como una burda herramienta, que baila al son del partido que se encuentre en el gobierno (independientemente de que sea de izquierdas o de derechas), ofreciendo datos manipulados para tratar de afectar a la misma población, actuando como un perro de la política, y ensuciando cada vez más el nombre de esta institución pública, la cual ha perdido toda su credibilidad.

Si por mí fuera, no me cabe duda alguna, el CIS debería desaparecer.