Esperas y abucheos en el Día de la Hispanidad

Sanchez y Felipe

Tal y como ocurre cada vez que los calendarios llegan al 12 de Octubre, el pueblo español celebra la festividad del Día de la Hispanidad. Fecha que conmemora el descubrimiento de América por parte de Cristóbal Colón.

Durante los últimos años, este acontecimiento viene siendo el tema de debate para que las dos ramas de pensamiento político choquen una vez más, despotricando contra quienes piensan de forma diferente. Por un lado, tenemos a la clásica derecha que hace uso de una palabra tan atribuida a ellos como es la “Hispanidad”, para enorgullecerse y vanagloriarse del privilegio de ser español. Mientras que, por otro lado, el sector de izquierda trata de degenerar la imagen de dicha festividad, calificando el descubrimiento de América como uno de los peores genocidios con los que la historia del mundo tiene que lidiar.

Pero este año ha sido diferente, puesto que los medios de comunicación, carroñeros expertos en oler la sangre, han sabido captar la situación acontecida mediante una sarta de titulares que combinan el escándalo con los nombres de dos de los personajes más relevantes de panorama español actual, Pedro Sánchez y Felipe VI. Esperas y abucheos.

Hablemos primero de la espera. Estoy seguro de que la mayoría de los que os encontráis leyéndome ahora mismo habéis visto algún que otro titular que dicta Sánchez hace esperar al rey”, o cualquier otro enunciado semejante. Y es que, efectivamente, un retraso en el protocolo establecido, ha provocado que los reyes de España tuvieran que permanecer un poco más de tiempo en su vehículo debido a la tardanza del presidente del gobierno (el cual, por cierto, afirma haber cumplido con los horarios establecidos). Por supuesto, esta situación no ha sido desaprovechada por una derecha que, ofendida por el menosprecio a uno de sus máximos líderes, no ha tardado en denunciar la situación. Como es el ejemplo de la vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, quien afirmaba en sus redes sociales que “Al Jefe de Estado no se le hace esperar”.  Algo que ha desencadenado un cruento debate, pues de forma contraria a esta práctica de pensamiento, no son pocas las personas que han respondido alegando que es mucho peor la situación de las esperas en el sector sanitario.

Por otro lado, tenemos los abucheos. Suponiendo que el retraso de Sánchez fuese participe de la existencia de estos abucheos (e incluso hay quien asegura que se trató de un retraso intencionado para solapar su llegada lo máximo posible a la del rey), los titulares de los medios, han abogado por destacar dicho acontecimiento como algo excepcionalmente destacable. Como si fuera el primer político socialista al que le llueve una andanada de pitidos y reproches en el Día de la Hispanidad. Y más aún, siendo conscientes del tipo de público que por norma general acude a un evento de estas características.

Personalmente, creo que estos temas no podrían carecer de mayor importancia, por decirlo de una forma que evite la sudoración de algunas partes del cuerpo humano. Supongo que serán bastantes las personas ofendidas por el hecho de que el rey haya tenido que esperar en su vehículo un tiempo de más, pero francamente, si te viene importando más este acontecimiento que la mayoría de los temas de actualidad que verdaderamente te afectan de pleno, quizás se deba a que tu forma de pensar se encuentre anclada a otro tipo de épocas más primitivas como el medievo, donde la lealtad al rey premiaba sobre los asuntos personales.

En cuanto a los pitidos y abucheos, era algo totalmente de esperar. Y, aunque no sea un reflejo de ello, debido a la imparcialidad del público presente en dicho acontecimiento, no podemos dejar pasar la realidad de que, con cada nueva vez que sale el sol, la brecha que sitúa al Partido Popular por delante del Partido Socialista se hace más grande. Tanto, que imaginad como son las cosas, si el CIS, consolidado como uno de los mayores marionetistas al servicio del gobierno sitúa sus sondeos con una escueta victoria de tan solo un 0,7% de los socialistas sobre los populares.

Otro día más con el mismo circo de siempre.