Iglesias se une a la contienda por la capital

IGLESIAS

Cuando escribí el pasado articulo hablando sobre la situación política con la que convivimos en Madrid, no podía ni imaginarme lo que estaba por pasar, y con algo de miedo, pienso en lo que aún nos queda por descubrir, pues una nueva noticia ha sacudido el panorama político. Pablo Iglesias dimite del gobierno, para optar a la candidatura como presidente de la Comunidad autónoma de Madrid.

Poco a tardado Ayuso en colgarse la medalla, declarando en una rueda de prensa, “España me debe una, que hemos sacado a Iglesias de la Moncloa”. La confrontación está abierta, un político de boca enorme encabezando a cada bando, con su público preparado para extender el debate hasta el último rincón de Madrid.

Pero, al margen de las preferencias de cada uno, analicemos detalladamente el movimiento de Iglesias:

Pasando desapercibido para muchas de las personas que dentro de unas semanas acudirán a las urnas, el movimiento de este maestro estratega de la política parece que va a resultar mejor de lo que esperaba, pues el auténtico objetivo de presentar su candidatura, es tomar las riendas de la izquierda. Aprovechando una situación en la que el partido socialista no dispone de un frente férreo con el que presentarse a las elecciones (puesto que, siendo Objetivo, Ángel Gabilondo no termina de conseguir la simpatía de la población), Iglesias ha optado por tomar el estandarte de la contienda, encarándose a una fuerte Ayuso, y convirtiendo esto en un duelo entre dos partidos, PP y Podemos, dejando al Psoe en la sombra. El empujón extra, se lo van a dar los propios votantes de derechas, que, a base de alzar la voz en forma de insultos e improperios, van a conseguir mantener al líder morado en primera línea hasta el día de la votación.

Sin duda alguna, una jugada inteligente. Además, en caso de que las cosas no salgan según lo planeado, siempre hay tiempo de volver a su antiguo puesto mediante unas elecciones primarias de dudosa transparencia, que desemboquen en otra victoria del alborotador político.

Llegados a este punto, nos surge la duda sobre quien tomará el puesto vacante que ha quedado en la vicepresidencia del gobierno. El candidato propuesto por el partido morado es Yolanda Díaz, actual ministra de Trabajo y Economía social, y antigua coordinadora nacional de Izquierda Unida en Galicia.

Por último, y a modo de reflexión, quiero destacar como partidos políticos como Ciudadanos y Podemos, nacidos de la indignación del pueblo y el espíritu de renovación de la clase política, se han ido incorporando día tras día al juego de tronos que practican las altas esferas, olvidando todas sus bases por el camino, y por supuesto, aumentando su patrimonio personal de manera descarada, mientras el grueso de los españoles, continuamos viviendo bajo las restricciones de una pandemia mundial que aun continua cobrándose centenas de vidas.

Sigo pensando que podemos dar la vuelta a la tortilla, y que algún día, despertaremos del letargo en el que caemos cada vez que comienzan las campañas electorales.