El precio del hombre blandengue

Campaña

Hoy día, internet se encuentra completamente plagado de videos tan famosos, que la mayoría de los que navegamos habitualmente a través de la red, deberíamos conocerlos. Videos como “La batamanta”, “Droja en el Cola-Cao”, o “Adiós Chimuelo”, son tan solo algunos de los primeros ejemplos que me vienen a la cabeza. Muchas veces, este tipo de videos son protagonizados por seres anónimos que nadie conocía y que deberán su fama mundial a esos segundos de gloria (o a veces, de bochorno), pero en algunos casos, estos videos recaen directamente sobre personas con cierto renombre, como ocurre con José Luis Cantero, más conocido como el Fary.

No se la cantidad de veces que habré podido ver el video del Fary interpretando a The Trooper, o incluso ese famoso tema de “La mandanga” con frases tan épicas como “Deja a los chavalotes que caminen como ellos camelen, si los chavales camelan pegarle un poquito a la lejía o camelan pegarle un poquito a la mandanga pues déjalos”¸ o incluso el “aplástate aquí”, el cual no termino de entender por qué no ha calado más hondo en la sociedad. Pero de entre todos estos videos tan memorables, se encuentra uno especialmente polémico, titulado El hombre blandengue”.

A través de este video, que en realidad es un fragmento de una entrevista de TVE al Fary realizada allá por el año 1984, en la cual menospreciaba la imagen del tipo de hombre al que él mismo definía como “el hombre blandengue”, referenciando a todos aquellos varones que realizaban acciones como llevar la bolsa de la compra o el carrito del niño, ya que por aquella época, estas imágenes se asociaban directamente con la idea de la mujer ama de casa.

Personalmente, reconozco haber hecho referencia a lo largo de mi vida, y haber categorizado a alguno de mis amigos como “hombre blandengue”, pero debo aclarar que siempre que lo he hecho ha sido un ámbito humorístico que en ningún momento ha tratado de ofender ni menospreciar a nadie, y más aun conociendo la proveniencia del término.

Por eso mismo, me resultó curioso cuando hace tan solo unas semanas escuchaba las polémicas palabras del Fary a través del televisor de mi hogar, seguidas del cartel amarillo del Ministerio de Igualdad. Voy a intentar no entrar a valorar con detalle lo que me parece el anuncio, dejando caer el hecho de que efectivamente referencia a una masculinidad tóxica, pero destacando que, obviamente han optado por dejar fuera del anuncio algunas frases de esa misma entrevista con el Fary como, “yo lo que más valoro en esta vida es la mujer”, o “sin la mujer, la vida no tendría sentido”. Pero como bien he dicho, no quiero tirar por ahí, o al menos hoy.

No quiero tomar ese sendero, porque el hecho del que quiero hablar hoy, y por el cual me he decidido a escribir este artículo, va directamente relacionado con el precio de dicho anuncio. Según ha declarado Pablo Cambronero, ex miembro de Ciudadanos y actualmente representante del Grupo Mixto en el Congreso de los diputados (ya que abandonó la formación naranja alegando que se estaba aproximando demasiado al conjunto socialista), el dinero destinado para la ejecución de la campaña “El hombre se hace” alcanza la exagerada suma de más de dos millones de euros.

Según recoge la respuesta del Gobierno de España sobre la campaña promovida desde el Ministerio de Igualdad, el diseño de esta misma ha sido realizado por la empresa Ogilvy & Mather, empresa americana de marketing que ya ha tenido que pedir disculpas públicas en más de una ocasión por realizar videos de cuestionable sensibilidad moral. Y la inserción en los medios, viene realizada por parte de la empresa Media Sapiens Spain S.L. Sumando el coste de ambas contrataciones, obtendríamos las cantidades de 292.737,12 € por parte del apartado de diseño, y 1.769.398,39 € para la inserción mediática de la campaña. En total, hablamos de más de dos millones de euros para la ejecución de este proyecto.

Llegados a este punto, es inevitable cuestionarse la utilidad de las funciones del ministerio de igualdad. Francamente, soy de la opinión de que esos dos millones de euros (directos de las arcas del estado) bien podrían usarse para ayudar a mujeres que de forma demostrada están sufriendo una situación de violencia de género, con el fin de que ese respaldo económico pueda alejarlas de su victimario. Y más aún, viniendo de un ministerio gestionado por un partido político que utiliza el argumento de los “chiringuitos” como estandarte para cuestionar a las demás vertientes ideológicas. Desde luego, que da que pensar.