El retorno de Iglesias haciendo uso del periodismo basura
Bien es sabido por todos, que en la actualidad, el periodismo no es más que un ruin y vergonzoso perro faldero al servicio de los poderes políticos, que termina convirtiéndonos en víctimas de la manipulación mediática que ejercen día tras día preseleccionando las noticias que les interesa tapar y escondiéndolas bajo una capa de exageraciones con las que nos hacen mirar hacia otro lado.
Al menos antes, disponían de un resquicio de vergüenza que les hacía tratar de simular un mínimo de imparcialidad con el que afrontaban las noticias de actualidad, pero con el paso del tiempo y la degradación con la que la clase política ha ido consumiendo el sistema vigente, han perdido todo reparo en reflejar una indudable subjetividad en sus publicaciones, dejando cuanto menos claro que ya no son medios de información, sino otro elemento más de propaganda política, con suficiente potestad como para cruzar la puerta de nuestra casa por televisión, radio, papel, y la más peligrosa de todas las formas, internet.
Digo todo esto porque recientemente me he cruzado con una noticia del periódico Público (del cual, por cierto, ya hemos hablado en anteriores artículos sobre su imparcialidad y sus métodos engañosos de fomentar el periodismo basura), donde nos revelan la noticia de que el polémico y famoso ex político Pablo Iglesias va a formar parte de la plantilla de dicho medio de comunicación, protagonizando un podcast de actualidad política, titulado “La Base”. Supongo que llamarlo “La Tuerca” sería caer en la reiteración.
Para generar una mayor expectación, dicho anuncio ha sido acompañado de un corto publicitario en el que Iglesias bromea sobre las acusaciones de financiación ilícita que en el pasado se han vertido sobre él. Curiosamente, en dicho spot, cuyo objetivo no es otro que generar suspense e interés, podemos visualizar la participación del personaje público Jordi Évole, el cual si bien antes, tenía una ligera discreción en mantener oculta su orientación política para ofrecer un periodismo objetivo y de calidad, con el paso de los años ha ido descorriendo el velo poco a poco, hasta terminar revelando su posicionamiento en la parte izquierda de la balanza. Pues si bien ha accedido a participar de forma cómica en el anuncio del podcast de Iglesias, me pregunto si hubiera actuado de igual manera en caso de que se lo hubieran pedido otras personalidades de la derecha, como Mariano Rajoy o Jose María Aznar.
Además, por no romper la costumbre, el periódico Público ha reflejado la noticia de la misma manera cutre y engañosa con la que suele difundir una buena parte de sus artículos. Con solo enunciar el título de la noticia lo podréis ver con vuestros propios ojos: “El retorno del Jedi. Los tuiteros aplauden el anuncio del nuevo podcast de Público conducido por Pablo Iglesias”. No solo hacen un claro acto de presencia de la simpatía que siempre han mostrado por el ex dirigente de la formación morada, sino que además, hacen algo que me produce una sensación bastante desagradable. Este deleznable medio, ha adoptado el hábito de publicar noticias con la referencia “Los tuiteros dicen” o “Los tuiteros piensan”, pues es cuanto menos sencillo ofrecer durante el artículo la imagen de 3 o 4 tuits publicados por cualquier persona, a través de la red social Twitter (la cual por cierto, no dispone de filtro alguno para que los usuarios reflejen sus opiniones de forma rápida e irreflexiva), acotando y dando visibilidad a un reducido grupo de personas, pero colgando el cartel de “Los tuiteros” para referenciar a un sector mucho más global. Es un tipo de mentira parecida al de la estadística, donde mostrando solamente los datos que nos interesan, podemos ofrecer un gráfico que siempre va a jugar en nuestro favor.
Para terminar, y aunque sé que este es un pensamiento que ya he expresado numerosas veces a lo largo de mis artículos, me veo en la más estricta obligación moral de volver a hacer un llamamiento a la intolerancia contra la manipulación mediática con la que nos acosan cada día. Aunque sea totalmente imposible ofrecer una total resistencia a ello, pues muchos de estos artificios nos vienen dados incluso desde nuestra propia educación, sí que podemos tratar de erosionar la gravedad con la que estos medios de comunicación basura vierten propaganda política sobre nuestras cabezas, tratando de aferrarse al sensacionalismo barato con la única finalidad de ganarse nuestro apoyo haciéndonos creer que en algún momento de nuestras vidas les hemos importado. Basta ya de manipulación política, y lo digo en ambos sectores, tanto izquierda como derecha, pues esto nunca ha sido un partido de dos colores, sino de una decadente realidad en la que tenemos que velar por el bienestar de las personas, y no de sus podridos modelos de rebaño. Hagámonos un favor a nosotros mismos, velando por nuestra propia libertad de raciocinio.