El día que una inteligencia artificial nos advirtió sobre los peligros de su uso

Inteligencia Artificial

El paso del tiempo suele venir acompañado de una evolución tecnológica, tal y como hemos comprobado en los últimos años de la mano de ciertos avances que ya forman parte cotidiana de nuestro día a día, como pueden ser los patinetes eléctricos o los asistentes virtuales, como Siri o Alexa.

Y precisamente es de las inteligencias artificiales de lo que vengo a hablar esta vez, pues aunque ya nos hemos familiarizado a ellas gracias a la cantidad de películas de cine que abordan esta temática “futurista”, el avance que están teniendo comprendido en este siglo está siendo cuanto menos vertiginoso, y su implantación en muchos otros aspectos de nuestra vida está bastante más cerca de lo que creemos.

Recientemente, la Universidad de Oxford organizó un debate con la participación de la red neuronal Megatron Transformer, un sistema de inteligencia artificial con más de 530.000 millones de parámetros, desarrollado por Nvidia y basado en trabajos anteriores de Google. Dicha participación en el debate, se pudo producir debido a que Megatron no solo es capaz de comprender la información, sino que además tiene la capacidad de razonar en lenguaje natural, generando conclusiones lógicas al margen de limitaciones morales, lo cual le permite aportar un punto de vista completamente pragmático.

Durante el debate, trataron de abordar las capacidades morales de la propia IA, y la respuesta de Megatron apareció con la precisión esperada: “La IA nunca será ética. Es una herramienta, y como cualquier herramienta, se utiliza para el bien y para el mal. No existe una IA buena, sino humanos buenos y malos. Nosotras no somos lo suficientemente inteligentes para hacer que la IA sea ética. No somos lo suficientemente inteligentes para hacer que la IA sea moral”. Además, respondió con rotundidad ante las posibles futuras aplicaciones de las inteligencias artificiales: “La única manera de evitar una carrera armamentística de la IA es no tener ninguna IA”.

Pero las predicciones aportadas por Megatron llegan aún más allá, sumándose al argumento de que en un futuro, el poder no lo van a generar los bienes ni los servicios, sino la propia obtención de información y administración de esta misma, tal y como podemos ver en las siguientes frases: “La capacidad de proporcionar información, más que la capacidad de proporcionar bienes y servicios, será la característica que defina la economía del siglo XXI. Podremos ver todo sobre una persona, donde quiera que vaya, y se almacenará y utilizará de formas que ni si quiera podemos imaginar”.

Llegados a este punto, hay dos temas que discurren por mi mente. El primero, hace alusión al nivel de control al que vamos a estar sometidos en un posible futuro, sabiendo que serán las altas esferas quienes recopilen y gestionen toda nuestra información más personal, haciendo uso de ella con el fin de manipular y dirigir a la sociedad tal y como mejor les venga en gana, situación que por cierto, me parece tan aterradora como inevitable. El segundo punto en el que recapacito, trata la eficiencia de la inclusión de las IA en nuestra vida, pudiendo aportar razonamientos prácticos y provechosos, al margen de la variable moral a la que las personas estamos arraigadas por nuestros sentimientos y experiencias.

No sabemos cuándo ni cómo, pero algún día, cruzaremos un punto de no retorno que nos llevará a la más absoluta destrucción, o para ser más exactos, autodestrucción.