Diablo IV y Overwatch II ¿El renacer de Blizzard?

Diablo y Overwatch

Año 2022. La gran empresa de videojuegos conocida como Blizzard, que antaño lideraba el sector con grandes obras del nivel de Diablo II, Stracraft o el masivo World of Warcraft, ha ido perdiendo renombre con cada día que pasa. Sus obras se han ido sumiendo cada vez más en el olvido, motivado a veces por el abandono que ella misma aplicaba sobre sus juegos, ahogándolos en la monotonía de las carencias de contenido. Y para colmo de la situación, invirtiendo todos sus esfuerzos en realizar un lavado de imagen que les alejara de los escándalos acontecidos, mientras los productos que ofrecen siguen llegando mal y tarde. Pero ha ocurrido, y casi a mitad de año, se ha encendido un foco de luz.

Prácticamente de forma simultánea, Blizzard ha anunciado los dos estrenos que el público pedía con mayor efusividad. Diablo IV y Overwatch II.

En cuanto a la cuarta entrega del mundo de Santuario, la cual podría haber llegado mucho antes si no se hubieran entretenido tanto en esa polémica caja de recoger billetes bautizada como Diablo Inmortal, del cual ofreceremos una reseña en no mucho tiempo; nos va emitiendo información de poco en poco. A lo largo de esta nueva entrega podremos jugar con algunos de los personajes más clásicos de este universo, como son el bárbaro, la hechicera o el nigromante, pero también recuperaremos a otro muy divertido, como es el druida (la clase que yo maineaba), e incluso, apariciones nuevas, como ocurre con el pícaro, quien supongo que será una especie de mezcla entre la asesina de Diablo II y el Demon Hunter. Esta vez se atreven a dar el gigantesco paso de ofrecer un mundo abierto, el cual rompe con la forma de historia lineal vivida en todas sus versiones anteriores, aunque habrá que comprobar como lo llevan a cabo, pues si bien los mundos abiertos son una característica de mucho potencial, no siempre han sabido ser llevados a cabo de una forma diligente. El juego contará con cross-play y cross-progression, algo que nos agrada a la mayoría, y ya podemos solicitar el acceso a la beta cerrada de este juego, el cual tiene previsto su lanzamiento para el año 2023.

Diablo 4

Pero mucho más cerca tenemos los anuncios de Overwatch II. Parece que tras los testeos realizados durante la última fase beta de la cual ya os hablamos en el pasado (Aquí tenéis el artículo si os lo perdisteis), al final se han decidido por lanzar el juego de forma definitiva, aunque lo harán con varias peculiaridades. La más sonada de todas, es el anuncio de que Overwatch II llegará como free to play, algo que si bien me pareció una buena jugada en cuanto lo escuché, meditándolo bien, no lo tengo tan claro. A fin de cuentas, este “nuevo” shooter ya estaba prometido de forma gratuita para todos aquellos que ya hubieran realizado un desembolso económico en comprar su primera entrega, o al menos así iba a ser con la parte PVP. Por lo tanto, con este nuevo anuncio lo único que conseguirán será atraer a nuevos jugadores que no se hayan decantado por Overwatch. Algo que no tiene mucho sentido, si tenemos en cuenta que quien no jugaba a este shooter era porque no le gustaba, y no por cuestiones económicas, pues en muchos sitios podías hacerte con él por apenas 10 cochinos euros. Además, mantendrán su base de ganancias activa, pues la reforma del gobierno en cuanto a las loot boxes no les debería afectar, ya que se trata de contenido no intercambiable, y estoy bastante seguro de que la parte PVE vendrá en forma de DLC, con su respectiva pasada por caja, donde soltaremos a la industria del videojuego el otro riñón que todavía nos quedaba. En cuanto al juego, sin apenas novedades que destacar, con la salvedad de que ha sido anunciado con fecha del 4 de Octubre, y de que contaremos con la incorporación de una nueva heroína en la categoría de tanques. Junker Queen, a la cual, ya conocíamos (o al menos su voz) desde aquel cómico corto en el que Roadhog y Junkrat trataban de colarse en la propia Junkertown.

Junker Queen

En mi interior, estoy teniendo sentimientos encontrados, pues aunque mi corazón no para de hincharse con cada nueva noticia que aparece, mi mente resuena desde la experiencia con una lapidante frase… “Al final, va a ser lo mismo de siempre”. Al menos espero que el sombrero nuevo sea bonito.

Pero el sombrero es nuevo