No más FIFA para el año que viene
Las negociaciones han empezado. EA y FIFA se han sentado a hablar de futuro ya que el presente contrato acaba el próximo año con el Mundial de Qatar y el dinero ya está encima de la mesa, o eso quiere FIFA.
La organizadora de mundiales y una de las grandes organizaciones, por no decir la más grande, del fútbol mundial quiere recibir más de la desarrolladora por dar nombre a la saga. En concreto se estaría hablando de más de mil millones de euros por cada ciclo mundialístico, más del doble de lo que recibe ahora pero algo insignificante teniendo en cuenta los 1200 millones que los usuarios se dejaron en “loot boxes” tan solo el año pasado en Ultimate Team. En mente se tiene dos objetivos: o ganar más por dar nombre a la saga o tener más derechos sobre una marca reconocida dentro del mundo de los videojuegos y poder negociar con otras empresas (se estaría hablando de la posibilidad de que entrara Epic Games en la lucha). Por su parte, EA también quiere tener mayor control sobre su producto, pudiendo ofrecer nuevos torneos y productos digitales como NFT (lo que le faltaba a EA).
EA, hay que reconocer, que está en una posición fuerte para negociar. No solo mantiene los derechos de FIFA, que tan solo le dan el nombre y los derechos del Mundial, sino que tiene los de UEFA y la Champions League y de distintas competiciones nacionales como pueden ser LaLiga y la Premier League. La posición casi exclusiva, sin competidor aparente en lo que videojuegos de fútbol se refiere, hace que los integrantes de EA Sports ya estén planificando un futuro sin la licencia de FIFA. No es la misma posición que podríamos ver en otra saga de videojuegos como puede ser el Madden NFL, de la que es amo y señor.
A finales de año acaba el contrato, pero por ahora parece más cercano el punto de que no conozcamos el FIFA 23 y que esperemos a ver ese nuevo nombre que le da EA a su saga de fútbol.