Ingresado en psiquiátrico, diagnóstico: Fortnite

Niño jugando videojuegos

Un joven de 15 años ingresaba para desengancharse de los videojuegos y, en concreto, Fortnite.

Si hace unos días os hablaba en Filofa sobre la perfección de la monetización de Pokémon Unite y el peligro que conllevaba a los más jóvenes, hace unos días saltaba a los medios de comunicación el caso de un joven de 15 años con el que se tomó la medida drástica de ingresarlo por su adicción a los videojuegos, y, en concreto, a Fortnite.

En el punto más extremo de su adicción, se pasaba más de 20 horas diarias enganchado a la pantalla. Había dejado de relacionarse con sus compañeros de instituto, dejado de lado sus obligaciones estudiantiles e, incluso, de relacionarse con sus padres. Había dejado de ducharse y mantener su autocuidado, con 20 horas diarias incluso su descanso se ve perjudicado, aunque esto lo puedo añadir yo como profesional sanitario ya que ninguna fuente lo recoge. Pero una persona de 15 años que solo duerme 4 horas no está descansando el tiempo suficiente, ya no el recomendable, para su desarrollo.

Recuerdo que, a su edad, muchos de nosotros hemos jugado a diferentes juegos, pero, sin embargo, no encontramos estos casos anteriormente, siendo este el primer caso en España. ¿Qué es lo que ha cambiado? Puedo encontrar dos puntos importantes en la industria del videojuego: los FreeToPlay e Internet y la competición.

Los FreeToPlay tienen su parte positiva, acercan más títulos a las pantallas de muchos jugadores. Sin embargo, la competición y la monetización excesiva de estos productos hacen que se vuelva una máquina tragaperras para jóvenes como el protagonista de la noticia. Internet abrió las puertas a una competición que ahora mismo compite con el deporte internacional, tanto en importancia como en premios económicos, superando a muchos deportes tradicionales. Pero, la unión de estos 3 componentes hace del videojuego la perfecta droga para los jóvenes de ahora. Llegar a una competición con la sola compra de una consola, donde la técnica como el fútbol es entrenable y no limitada, ya que solo necesitas estar en tu habitación, hace muy preferible este hobby. Las empresas lo saben y hay equipos enteros encargados de monetizar el producto, hacerlo deseable y que no moleste pagar por ello. Sin regulación como el precio de venta del juego, las empresas ganan muchísimos más 0 en su cuenta por hacerlo “gratuito” y llenar el juego de miles de formas de pagar.

El joven protagonista de la historia se encuentra mejor, según todas las fuentes consultadas, y ya no está ingresado. La terapia de deshabituación, más que demostrada en otras adicciones, funciona y está comenzando a recuperar las relaciones perdidas. El seguimiento durará en torno a los 8 meses donde ya podrá decir que se ha desenganchado de Fortnite. Pero desde aquí un llamamiento para la industria: si queremos que el videojuego siga siendo lo que fue y lo que es, un entretenimiento que nos ha acompañado a nuestra generación desde pequeños, no demos más argumentos a los que están en contra de ellos y que ven con miedo como la industria se mantiene al alza.