Joker en la vida real
Halloween es un evento que, aunque posee una absoluta temática de terror y miedo, la celebramos con el espíritu alegre y festivo con el que acompañamos a cualquier otro acontecimiento no tan oscuro. Pero este Halloween, Japón ha vuelto a ser la protagonista de una macabra escena.
Apenas unas horas antes de que la noche de Halloween entrara por completo, un hombre ataviado con un elegante traje morado sobre una camisa verde subía a uno de los trenes de Tokio (por si aún no lo has adivinado, es la vestimenta tradicional de Joker, el famoso villano de Batman). Según cuentan los testigos, al poco tiempo de que el transporte se pusiera en movimiento, este hombre desenfundó un cuchillo de 30 centímetros para instantes después asestar varias puñaladas en el pecho a un anciano pasajero de 72 años que se encontraba en su proximidad. Esto generó un gran revuelo entre los viajeros del fatídico tren, que trataron de huir lo más rápido posible de la escena, mientras nuestro desquiciado protagonista esparcía un líquido combustible por el vagón justo antes de prenderlo fuego.

Uno de los pasajeros utilizó el botón de emergencia que se encuentra en el tren, mediante el cual, el vehículo realiza una parada de emergencia en la siguiente estación. Pero la suerte no se puso del lado de los pasajeros, ya que el transporte se detuvo en una posición incorrecta, provocando que las puertas del tren y de la estación no quedaran alineadas (recordad que en Japón, por cuestiones de seguridad, las estaciones de tren tienen puertas que regulan el acceso a las vías), por lo que la única vía de escape que les quedó a los desafortunados pasajeros fue la de trepar por las ventanas hasta situarse sobre el techo del tren. El incidente finalizó con 16 pasajeros en tratamiento por inhalación de humo, y el ingreso del anciano apuñalado al hospital, a donde llegó en estado crítico e inconsciente.
El hombre que ha provocado estos acontecimientos, responde al nombre de Kyota Hattori, y fue detenido en el interior del vagón ardiente que él mismo había incendiado. Según ha confesado más tarde, la frustración por varios errores cometidos en el trabajo, y la carencia de amistades provocó que Kyota tratase de poner fin a su vida. Pensó que si era capaz de matar a suficientes personas, terminaría siendo condenado a pena de muerte, por lo que, durante la noche más terrorífica del año, se enfundó su traje de Joker y salió a aterrorizar la ciudad. Lamentablemente, esta vez no hubo ningún Batman que lo detuviese a tiempo.