La comida rápida en España
Durante los últimos años, el consumo de comida rápida a lo largo de todo el mundo aumenta cada vez más. La aparición de los servicios de reparto a domicilio supuso uno de los mayores incrementos que existen sobre éste sector, pero con las restricciones originadas por el Covid, ha alcanzado su mayor auge hasta la fecha.
Si nos comparamos con el resto del mundo, España no es uno de los mayores consumidores de fast food en el mundo. Dicha lista la encabezan Japón y China, y como máximo representante de la comida basura, no podía ser otro que Estados Unidos, el cual posee una media de gasto en comida rápida hasta cinco veces mayor que la media española. Esto es algo que va ligado con que Estados Unidos también encabece la lista de países con más sobrepeso en todo el mundo, pues es bien sabido que la comida rápida asalta sus dietas con demasiada frecuencia.
Dentro de España también podemos observar una gran diferencia de consumo de fast food entre las diferentes provincias que conforman nuestro país. Obviamente Madrid y Barcelona ocupan puestos cercanos a la cima, ya que la gran aglomeración de comercios incita a solicitar estos productos con una mayor asiduidad, pero nos sorprende que el liderato de dicha lista cae en manos de las Islas Baleares y las Islas Canarias, y con una considerable diferencia de las demás, cabe decir. En el otro extremo encontramos que Extremadura es la provincia española con un menor consumo de comida rápida, adoptando una alimentación mucho más sana y natural.

Respecto a que franquicias son las más consumidas por los españoles, la hamburguesería TGB ocupa un 1% de la cuota de mercado, bastante alta teniendo en cuanta que apenas lleva 7 años en funcionamiento. Ligeramente por encima, encontramos dos franquicias que presumen de la calidad de sus productos artesanales, que es el caso de Viena y Granier, con un 1,3% y un 1,2% respectivamente. Otro peldaño por encima, podemos dar con dos franquicias de origen español y con gran presencia en el mundo de los helados, es el caso de Llaollao y Smöoy, las cuales, pese a que se centran en otro tipo de productos, abarcan un 1,4% y 1,6% de cuota de mercado, respectivamente. La franquicia Subway, especializada en bocadillos se hace con un 1,9%, cantidad bastante elevada. Ya en el quinto puesto de los gigantes de fast food, encontramos al rey del pollo frito, KFC, que, aunque en España no tiene tanto gancho como fuera de aquí, domina un 3,1% de la cuota de mercado. El tercer y cuarto puesto recae en los sándwiches y la bocatería, pues son Pans & Co y Rodilla quienes se hacen con estos puestos al poseer un 4,4% y 3,6% de cuota. Los líderes se pueden adivinar con facilidad, pues ya sabemos que la comida rápida por excelencia es la hamburguesa. Burger King arrasa en el sector haciéndose con un 22,5% de cuota de mercado. Cantidad que, aunque puede considerarse enorme, se queda corta frente a su rival, McDonald´s, el cual posee un 40,4% de cuota de mercado en España. Una cifra, auténticamente desorbitada.
Como datos finales, resaltaremos que los varones tienen un consumo de fast food superior al de las mujeres, y en términos de edad, podemos comprobar que desde los 18 años en adelante, cuanto mayor es la población, más se reduce su consumo de este producto.