El miedo del periodismo más rancio

El miedo del periodismo más rancio
Malgastan
Malgastan

Hace ya bastantes días, me topé con una noticia que sabía que acabaría comentando antes o después, y es que no es para menos. En este señalado artículo, un medio de comunicación tan grande como es La Sexta, opta por hacer uso de un titular acusador, ofensivo y poco profesional como es “Las marcas malgastaron el año pasado un tercio del gasto destinado a publicidad mediante influencers: unos 20 millones de euros”. Sí, no has leído mal, efectivamente pone “malgastan”.

La noticia ha sido coreada por bastantes medios de comunicación, como Voz Populi, Onda Cero (esos que presumen de rigor informativo) o el Diario de Cádiz, con el claro fin de iniciar otra acusación para ver si logran emponzoñar un poco más la imagen de los influencers. En su interior, encontramos referencias al estudio realizado por una empresa que responde al nombre de H2H, la cual parece que se especializa en, como dicen ellos mismos, “marketing influencer”. Dicho estudio suelta una serie de datos que no tienen demasiado sentido, y que nos hacen cuestionarnos la veracidad de estos mismos. Datos como, y cito textualmente “2 de cada 10 influencers han dejado de influenciar”.

Supongo que para muchas personas, la noticia se quedaría ahí, pero como soy perro viejo en esto de investigar, no he tardado mucho en cruzarme con un curioso titular del año 2020, que dicta Atresmedia compra H2H en pleno Covid para conquistar el negocio de los influencers”. Vaya, o sea que resulta que ese estudio al que La Sexta hace referencia como si se tratara de un producto realizado por una respetable agencia de investigación externa, en realidad no es más que el grupo Atresmedia usando uno de sus propios organismos con el fin de generar noticias de dudosa veracidad. La situación provoca un hedor tan rancio como cuando el CIS afirma que el gobierno de turno va a ganar las elecciones con un holgado resultado.

Atresmedia
Atresmedia

Y es que al fin y al cabo esto parece ser otro lance del periodismo clásico, debido al miedo que le genera observar cómo un competidor directo y se supone que “no cualificado profesionalmente” le continúa ganando terreno día tras día. Por poner unos cuantos números en la mesa, he accedido a los datos de audiencia que la televisión obtuvo durante el pasado Sábado, para realizar una comparativa con estos odiados y temidos influencers.

Tras comprobar la información, descubrimos que cadenas como Antena 3 oscilan normalmente entre el millón de espectadores, mientras que otras con menor repercusión como La Sexta o Cuatro mantienen esa cifra en el medio millón. Durante el pasado Sábado 25, el minuto de oro de la televisión se lo llevó el famoso concurso Pasapalabra, que gozó de la abultada cifra de 2,7 millones de espectadores sobre las 9 de la tarde.

Mientras tanto, en el otro lado de la balanza, el stream en directo emitido por el enemigo público número uno, Ibai Llanos, batía el record de la plataforma, alcanzando la friolera suma de 3,3 millones de espectadores, durante el combate de La Velada del año en el que se enfrentaban Viruz y Momo. Más de medio millón de espectadores por encima del minuto de oro ofrecido por la propia televisión.

Tal y como podemos ver cada nuevo mes que acontece, el sector del streaming y los influencers continua recortando terreno al anticuado medio que resulta ser la televisión. Los cuales siguen echándose las manos a la cabeza mientras continúan haciendo uso de estrategias burdas y malintencionadas que pasan por sacar de contexto las palabras de la gente relacionada con su entorno, además de criticarlos y alimentarse de su fama como si de hambrientos buitres se tratase. Y continúan sin entender como estos “desvergonzados influencers” consiguen trabar amistad con esas mismas personalidades que ellos enfrentan, y llegan a tratar con estas en un ambiente desenfadado y familiar. Es muy simple, televisión, ¿Quién en su sano juicio va a concederos un poco de trato si a la más mínima oportunidad os dedicáis a sacar titulares fuera de contexto que exageran y convierten en un circo, la vida de otras personas? Algún día se os acabará el chiringuito.

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