Dragones para el renacer de WoW

Dragones para el renacer de WoW
Alextrasza en el vídeo presentación de WoW Dragonflight
Alextrasza en el vídeo presentación de WoW Dragonflight

La nueva expansión de World of Warcraft (WoW) ha dejado reacciones dispares. Muchos lo ven como esperanza y otros muchos como otro peldaño hacia los infiernos para lo que fue una gran franquicia.

Dragonflight, expansión que ya se había filtrado en todos los rincones de Internet, nos acerca hacia la zona de las Islas Dragón, una de las zonas míticas que llevaban planeadas en el mundo de Azeroth desde la versión Vanilla del juego. La vuelta de los dragones aspectos hacia su reino de origen nos puede llevar de vuelta a la palestra una parte de la historia que fue muy importante en anteriores expansiones. Los Vuelos Dragón vuelven a hacer presencia en Azeroth  rompiendo la continuidad de las anteriores expansiones y deja claro que las tramas de Shadowlands quedan concluidas por el momento.

Parte de una de las nuevas zonas de las Islas Dragón
Parte de una de las nuevas zonas de las Islas Dragón. Fuente: Blizzard

Pero, ¿qué características nuevas nos ofrece esta nueva expansión? ¿Con qué nos quiere convencer Blizzard para dar más dinero a la “vieja gloria” de las desarrolladoras? En primer lugar, el llamado “poder prestado” que solo se utiliza durante esa expansión (arma artefacto en Legion, corazón de Azerita en Battle for Azeroth…) desaparece, y esperamos que para siempre, o ese es el deseo de la comunidad de WoW. Los talentos quedan reformados más parecidos a los que veíamos en Classic. Tendremos dos árboles de talentos: uno de clase y otro de especialización, que según nos prometen supondrá una mejor progresión del personaje y una posibilidad de hibridación entre especializaciones. Una vuelta al pasado más allá de Mists of Pandaria. A eso se añade la gran ansiada y necesaria actualización de la interfaz de juego, con posibilidades de personalización, y la función crossfaction, permitiendo la posibilidad de jugar con personajes de la otra facción del juego (función que se podrá ver al final de Shadowlands). También las profesiones quedan remodeladas desde 0, agregando calidad en los crafteos y una especie de casa de subastas donde podemos pedir a los artesanos los objetos que necesitemos.

Nuevo árbol de talentos
Nuevo árbol de talentos. Fuente: Blizzard

Por otro lado, nos presentan a los dracthyr. Una raza dracónida que solo tendrá una clase disponible: evocador. Así, se convierte en la primera raza jugable (neutral en un principio como los pandaren) y clase héroe en el juego. La jugabilidad y demás funciones las veremos más adelante con el alfa y la beta de la expansión. Por ahora, solo hemos podido ver un gran abanico en la personalización del aspecto del personaje, y del evocador sabemos que podrá ser healer o sanador y DPS a media distancia, con armadura de malla. Y, como hay dragones, añaden la funcionalidad “montar en dragón”, cambiando el paradigma del vuelo que habíamos visto en el juego.

Dracthyr in game
Dracthyr imagen in game. Fuente: Blizzard

La impresión que nos da es que quieren hacer una nueva versión base del juego. Tocando sistemas como talentos, profesiones… quieren seguir ampliando el campo de atracción del juego y atraer a viejos jugadores de nuevo, aunque muchos se han quedado con las ganas de ver un housing o creador de base propia. Sin embargo, puede ser un paso en el camino correcto antes de la entrada directa de Microsoft en Blizzard. Todos seguimos esperando la entrada de los juegos de Blizzard en una especie de Game Pass específico o incluido en los que ya existen. Por ahora, no tenemos ni fecha de lanzamiento para la alfa de la expansión ni para el lanzamiento oficial, no quieren revivir pesadillas del pasado como con Shadowlands.

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