Overwatch está muriendo
Durante el último año, Overwatch ha perdido la mitad de su público.
Cuando Overwatch salió al mercado en 2016, revolucionó el género del hero shooter, el cual apenas había tenido representación años atrás, con la excepción de Team Fortress 2. Además, se convirtió en el primer juego original que Blizzard sacaba en muchos años, y como no podía ser de otra manera, lo hizo aportando el lore que lo caracteriza, que convierte a un videojuego en un mundo del que quieres conocer todo, ampliando la experiencia.
El modelo que planteó Overwatch era excelente. Desde que terminas el tutorial puedes jugar con todos los campeones, sin tener que comprarlos ni desbloquearlos, dejando el tema de la evolución in game, a la personalización de estos (skins, gestos, frases, etc). Su estilo y su forma hicieron de éste juego todo un éxito, y así se vio reflejado cuando ganó varios premios en los Games Awards, como fueron mejor dirección de juego, mejor videojuego multijugador, mejor juego de Esports, y como culmen, el juego del año en 2016.

Todo iba sobre ruedas, y Blizzard se esforzó en que así fuera. El desarrollo de Overwatch continuó día tras día. Nuevas skins cada pocos meses, introducción de mapas nuevos, modos de juego especiales para eventos como Halloween o Navidad, y la incorporación de héroes al plantel, que hacía que la meta del juego estuviera en constante evolución. Pero todo esto cambió con la Blizzcon de 2019.
Overwatch 2 había sido anunciado. El anunció nos pilló a todos por sorpresa, que ni imaginábamos la posibilidad de que la saga de disparos diera un salto a su segundo juego. La ilusión fue instantánea, pero el tiempo le ha quitado toda su alegría. Con éste anuncio, el soporte de Overwatch se detuvo casi por completo. No hemos visto ningún mapa nuevo, los modos que se pueden jugar en los modos especiales son aquellos que ya activaron años atrás, y el último héroe que se unió a la selección de personajes fue Sigma, a mediados de 2019. Ahora mismo la actualización del juego se resume en escasas y poco trabajadas skins que sacan cada bastante tiempo, más por pudor que por amor. Literalmente, el juego se ha estancado.
El contenido que trae Overwatch 2 parece llamativo. Hasta ahora han anunciado un nuevo sistema de enfrentamiento para mapas, 3 mapas totalmente nuevos, dos personajes confirmados, una mejora gráfica y visual de los héroes y la implementación de un modo PVE cooperativo, que es lo que en realidad sacarán a la venta, puesto que el PVP se adaptará al de la segunda entrega para evitar tener que dar mantenimiento al servidor de un juego que han dejado morir. Todo esto está muy bien, pero entre 2016 y 2019 también nos ofrecieron un gran desarrollo sin necesidad de bloquear el juego.
Por hacer una comparación, lo que está haciendo Blizzard es como el padre que le da 10 euros de paga a su hijo semanalmente. Hasta que un día deja de darle el dinero, para, dos años más tarde dárselo todo de golpe. Es evidente que el día que reciba la suma va a ser un día genial, pero los dos años previos…
Por eso podemos decir que Blizzard está dejando morir a Overwatch, puesto que, durante el último año, la mitad de su público lo ha abandonado.