Pokémon Unite es el último eslabón de los juegos Freemium
EL MOBA de la franquicia de Game Freak y Nintendo es el último paso de una cadena evolutiva sangrante, y que cada vez más es el Santo Grial de la industria del videojuego.
Siempre ha sido controversial el lanzamiento del MOBA de la franquicia de los monstruos de bolsillo. En el Pokémon Direct donde se presentó, donde todos los fanáticos de Pokémon esperábamos un nuevo gran juego o por lo menos un remake como nos tenían acostumbrados, se presentó el MOBA de Pokémon. Junto a la desarrolladora china Tencent, Game Freak daba a conocer un MOBA muy atractivo, pero, seamos sinceros, ningún fanático de Pokémon quería un MOBA.
El género popularizado por juegos como League of Legends o Dota 2, es el primer estandarte del juego competitivo y uno de los que más público atrae, como vimos en los juegos más jugados del mes. Sin embargo, la mayoría de estos juegos se caracterizan por tener las famosas dos monedas de todos los Free To Play, una gratuita y otra de dinero real. Estos juegos sobretodo utilizan esta última para cosméticos, skins y demás cosas personalizables del juego, pero no aplican directamente en la jugabilidad, para más tarde aplicar con éxito los pases de batalla.
Pero, si hay algo que una desarrolladora de juegos de móvil sabe es monetizar sus productos. Son famosos los juegos Pay to Fast o Pay to Win, donde saben utilizar la psique del jugador en beneficio del juego y de los pagos incluidos dentro del juego. Con tutoriales que te enseñan y primeros niveles que te dejan ver cómo funciona la mecánica de su producto para que, pasado unos días, veas con buenos ojos dejarte 2 ó 3 euros para tener esa satisfacción original. Existen también los juegos conocidos como gatcha, donde pagas por una caja misteriosa que te darán esos personajes u objetos necesarios para seguir jugando. Cajas o Loot Boxes penadas ya por ley en varios países. Cuando llega un juego Free to Play la comunidad gamer ya espera que tipo de monetización llevará consigo, y Pokémon Unite no iba a ser menos.
Cuando llegamos al juego nos encontramos con dos monedas, la típica gratuita y la de pago. Hasta ahí todo normal. Ya habíamos visto skins o apariencias que podías equipar en tus pokémon favoritos. Pero si indagamos más nos encontramos con: una moneda para subir de nivel los objetos, otra para aplicar los gatchas o cajas de premios, otra para comprar vestuario para tu avatar, y otras tantas para potenciar el pase de batalla, experiencia de la cuenta, ganancia de recursos… Todas las maneras de monetizar un juego las tiene Pokémon Unite.
Pero el problema no es ese. El problema es que el juego es bueno. Es muy entretenido. Un juego con el que quieres echar unas horas con tus amigos y con la ventaja que sabes cuánto va a durar la partida, no como en otros MOBA. Tiene una jugabilidad rápida, entendible, un equilibrio entre juego casual y demostración de maestría de los jugadores. Las partidas son 10 minutos llenas de acción y divertidas. Sin embargo, empiezas a notar un peldaño cada vez más grande que el anterior cuando quieres jugar en el modo competitivo y ves cada vez más necesario pagar.
El problema no sería tanto la monetización, el juego valdría la pena incluso si hay que pagar por él (cosa que sabemos que no va a pasar, recordemos que uno de los pilares de los juegos móviles es que sean gratis con compras, poca gente paga por un juego para su Smartphone teniendo consolas u ordenadores más potentes). El problema viene cuando, como muchos de estos juegos, su objetivo son niños. Niños que son muy influenciables en gastar esos 2-3 € en ese juego que les gusta tanto y en varias ocasiones.
Escúchese a la mujer del reverendo Lovejoy de los Simpson gritando “¿y es que nadie va a pensar en los niños?”. Y es que es la verdad. Con la facilidad de juego, lo entretenido que es, Pokémon Unite es un peligro. Entiendo, que una desarrolladora incluya métodos de pago dentro de su aplicación o juego para sacar beneficio del mismo, pero no todos y cada uno de ellos. Si se incluyen todas las formas de monetización conocidas y por conocer, deja de ser un juego y se convierte en un casino, una forma de entretenimiento donde te gastas hasta el último céntimo, con la diferencia de que aquí no ganas más dinero. El último juego de Tencent aúna todo lo aprendido por las desarrolladoras de juegos para móvil, todas las formas de monetización están, y ver a streamers gastándose cientos de euros para jugar un par de días tampoco ayuda al cambio el paradigma de la industria del videojuego, en la que cada vez más existe un duelo entre cobrar una cantidad absurda por el juego o cobrarte un poco muchas, pero que muchas, veces. Por lo menos, todavía no han incluido DLC o paquetes de personajes, todavía…