El anime en el año 2001
Si tenemos en cuenta los pasos que la industria del anime daría durante los siguientes años, podemos asegurar que 2001 no fue un mal año en cuestión de estrenos. El estilo de animación seguía abusando de esos trazos picudos de los que hablamos en el año anterior, pero en algunos casos concretos, se podía apreciar una mejora de la animación (siempre teniendo en cuenta que la calidad estaba limitada a la época).
Si observamos los estrenos de 2001, descubrimos que el mercado está completamente dominado por los géneros comedia, acción, shonen y fantasía. La prioridad sigue siendo las escenas de combate en las que un protagonista destaca, respaldado por un pequeño número de aliados, aunque también podemos observar un incremento de presencia en el sector de los géneros spokon (impulsados por el éxito de Hajime no ippo), superpoderes e incluso slices of life, quien tomará buena parte del mercado en un futuro.
Durante este año aparecieron muchas series de carácter infantil, como son Digimon Tamers, Beyblade o la segunda parte de Doremi, aunque también hicieron su debut una buena cantidad de series de las cuales hoy todavía seguimos teniendo noticias. Ejemplo de esto son Baki, la cual recientemente ha estrenado la tercera temporada de su remake, Fruits basket, que una veintena de años más tarde ha emitido su último episodio, e incluso Shaman King, que a primeros de 2021 nos sorprendió trayendo un remake del enfrentamiento por hacerse con el título del rey de los chamanes. Otros animes destacables serían X o The prince of tenis, que también gozaron de una buena cuota de público. Pero vayamos a por el podio del año 2001.
Bronce: Digimon Tamers

Ese año, la medalla de bronce cae en manos de la tercera edición de los mundialmente famosos Digital Monsters. En una temporada que recuerdo con especial melancolía y cariño, pues junto a Xros Wars me parecen de las mejores, pudimos conocer a algunos de los personajes de la saga más destacados, como son Renamon o el pequeño Terriermon con su mítico “momantai”.
Plata: Shaman King

El shonen de chamanes formó parte de la serie de animes de éste género que fueron fundamentales para la expansión del anime más allá del público japonés, y por consiguiente, podemos afirmar que fue uno de los precursores que hicieron que a día de hoy, el anime sea lo que es. Siguiendo las aventuras de Yoh y Amidamaru, junto a sus amigos y compañeros, podemos disfrutar de un gran shonen en toda regla.
Oro: Hellsing

Esta obra de vampiros, no solo fue uno de los primeros animes que tuve el gusto de poder ver, sino que me enamoró desde el primer momento en el que vi a Alucard vistiendo esa gabardina con sombrero rojo, esas gafas ahumadas, y sobretodo, esa voz seca y carraspeante que tanto cuadraba con la personalidad del personaje (hablo del doblaje en castellano, pues por aquel entonces aún no había dado el salto a ver los animes en V.O. subtitulada). Serie la cual, aunque en su día me pareció inmejorable, descubrí con sus OVAs, que podía subir aún más el listón.