Trese y Yasuke, dos animes cortos de Netflix
Durante los últimos días, he logrado sacar algo de tiempo para ponerme al día con algunas de las series que tenía pendientes de ver en Netflix, y así he logrado tachar de la lista dos de ellas en las que tenía volcadas muchas esperanzas, Trese y Yasuke.
Respecto a Trese, he de confesar que he terminado bastante decepcionado. Ya durante los primeros capítulos, no genera una buena sensación. Una animación que bebe del cartoon y que deja mucho que desear, rematada con un elenco de personajes intensitos que carecen de carisma pero que infectan la serie con un amplio abanico de pausas largas y silencios de mirada al horizonte. Desde el primer momento, la serie nos muestra una buena cantidad de hechizos y criaturas, extraídos de los mitos filipinos (localización en la que está basado el anime), así que culpo a la diferencia cultural de que estos no terminen de gustar, especialmente cuando la animación no acompaña. Durante las 2 horas que dura la temporada, podemos encontrar algún que otro agujero de guion, en el que las cosas ocurren por divina providencia, restándole algo de mérito a sus creadores.
Durante el último capítulo, la cosa cambia. Toda la acción y gracia que no hemos visto durante los cinco episodios anteriores aparece de golpe, mientras que su vez, nos resuelven la trama con varias explicaciones, que provocan que los capítulos anteriores ganen algo de sentido. Si debo destacar lo mejor de la serie, sin lugar a dudas, los gemelos. Dos personajes mucho mejor orientados, que rompen con el modelo de intensito, y que además de tener un estilo muy peculiar debido a las máscaras que llevan, tienen un papel fundamental llenando la serie con pistolas y chascarrillos.
En términos generales, Trese me ha dejado bastante decepcionado. Si bien es cierto que desconozco los comics, y por lo tanto no puedo hacer mención a la calidad de la adaptación, sí que puedo analizarla desde el punto de vista el espectador novel. Y la sensación que me genera, es de que con una ambientación tan buena como la que tiene, se podía haber sacado mucho más. Literalmente, es como si se hubiera quedado corta de presupuesto.

Con Yasuke, sin embargo, la sensación ha sido muy diferente. El anime comienza con un primer capítulo de los que te enganchan desde el primer momento, con una animación mucho más cuidada (algo que no nos sorprende ya que viene de la mano del estudio MAPPA), acompañada de una banda sonora bien pulida y adecuada. Además, Yasuke sabe mantener su propia esencia en todo momento, ya que utiliza una ambientación medieval, combinada con magia, fantasía, y mechas, y todo de una manera bastante acertada que no resulta desentonar incluso para los que no somos muy amantes de los animes con robots tripulados. Pero no es todo oro, ya que esta serie también tiene el problema de contar con algún que otro agujero de guion, con la intención de favorecer el progreso de la trama; algo que me apena enormemente ya que no es necesario recurrir tan descaradamente al “Deus ex machina”, para que la historia fluya de una manera adecuada. Finalmente, el anime alcanza el último episodio con un final bastante cerrado, de tal manera que me provocaría una sensación de sorpresa recibir la noticia de la llegada de una segunda temporada.

He decidido comparar estos dos animes entre sí, porque son dos obras de Netflix que tienen la curiosidad de haber terminado la temporada en tan solo seis episodios (cuando lo normal suele ser extenderse hasta los 12), haciendo de esta manera que su duración quede mucho más ajustada a la de una película, oscilando las dos horas, o incluso tres en el caso de Yasuke debido a la mayor duración de sus capítulos. Resumiendo, tanto Trece como Yasuke son dos series que podemos ver en poco tiempo y que cumplen la función para pasar el rato, pero quedan muy lejos del nivel de otras obras de Netflix como pueden ser Beastars, Kakegurui o Kengan Ashura, las cuales provocan una sonrisa en mi rostro cada vez que oigo la noticia del estreno de una nueva temporada.