Madrid y sus costumbres

Madrid y sus costumbres
Madrid
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Hace algunos días, mientras navegaba por el inmenso océano de datos que conforma internet, topé con un peculiar artículo que referenciaba a los madrileños. Bajo el típico título que huele a clickbait, aseguraba explicar cuáles son los 10 hábitos que para los madrileños son parte del día a día, pero que en otras comunidades no entenderían. Tras morder el anzuelo, y entrar a la página en cuestión, descubrí con sorpresa, que en realidad no estaban mal encaminados. Así que quería compartir y comentar con vosotros estos 10 puntos, que según el periódico El Español, son normales en Madrid, pero el resto de España no lo entiende:

1- “Pagar 900 euros por un piso de 50 metros”

Obviamente, tras la explosión de la burbuja del alquiler durante estos últimos años, sumado a la alta demanda que se produce en las grandes ciudades, por simple cuestión de sobrepoblación, nos llevan a que los precios de un piso cuanto menos mediocre se disparen por las nubes. El gobierno español tiene en proceso una medida que trata de regular este descontrol, pero lamentablemente, esta nueva legislación se encuentra atascada en un largo periodo de tramitación parlamentaria, por lo que, no parece que a corto plazo sea un problema que se vaya a solucionar.

2- “El bocata de calamares”

Cierto. El bocata de calamares es toda una tradición en Madrid. Es lo que tiene que la mayoría de los productos frescos se transporten de forma casi inmediata a la principal plataforma de distribución de alimentos de España, Mercamadrid. De todas maneras, a título personal, creo que esta tradición se ha ido degradando bastante durante los últimos años. Aún recuerdo la ilusión con la que, siendo aún adolescente, pasaba por el bar El Brillante para degustar un bocadillo de calamares cada vez que pasaba por Atocha. Años más tarde, debo reconocer que el bocata de El Brillante me parece bastante caro para la calidad que ofrece. Pero al fin y al cabo, estamos hablando de un sitio turístico en pleno Atocha, no cabía esperar otra cosa.

3- “No hay madrileños”

Otra afirmación que no va mal encaminada, aunque habría que puntualizarla un poco. Más bien, yo diría que es muy difícil encontrar madrileños puros de Madrid. Debido a la enorme cantidad de servicios y demanda que existe en la capital española, muchas personas acaban pasando alguna vez por esta ciudad, ya sea por trabajo, estudios, o cualquier otro motivo; y no es de extrañar que algunos de sus visitantes terminen por cogerle el gusto, y acaben volviéndose uno más de esta gigantesca urbe. Aunque debo reconocer, que a mí, Madrid, me genera demasiado estrés.

4- “Salir a pasear y darse cuenta de que vas a la velocidad de los que corren la San Silvestre

Justo. Tal y como acabo de decir, Madrid es estresante. La enorme cantidad de gente que encuentras en sus calles, recorriéndolas de forma rápida para llegar de un punto a otro termina siendo contagioso, lo cual empieza a generar una reacción en cadena que se expande entre todos los viandantes, aumentando el ritmo de la ciudad. Incluso de noche, pues allá donde en otras ciudades encontrarías calles desiertas, Madrid te ofrece movimiento a cualquier hora del día.

5- “Decir que se tardan 20 minutos aunque se vaya de punta a punta de la ciudad”

Una de las cosas que siempre me ha llamado la atención del ser humano es su capacidad de adaptarse, y éste, es uno de los ejemplos. Acostumbrados a moverse dentro de una ciudad tan grande, los madrileños han acabado asumiendo esto como una rutina más, restándole importancia a los trayectos que recorren, convirtiendo la mayoría de los desplazamientos en una promesa de “20 minutillos de nada”. ¿Quién sabe?, lo mismo, a la velocidad del andar madrileño, si que terminen siendo 20 minutos.

6- “Vayas con las pintas que vayas, nadie reparará en ti”

Una de las afirmaciones con la que más de acuerdo estoy. Da igual el peinado, la ropa o los accesorios que lleves, que por muy rocambolescos que sean, apenas llamarás la atención. Esto es algo bastante común en grandes ciudades como Madrid, y es que, entre más de tres millones de habitantes, es lógico encontrar todo tipo de perfiles. Además, esto se ve claramente potenciado ya que una buena parte de la población madrileña se encuentra subida en la ola de la vanguardia progresista, donde los prejuicios no son nada más que una palabra.

7- “Poner de escusa el Metro para cualquier cosa”

Más que el Metro, yo diría que Renfe. Y no me extraña que se haya convertido en toda una excusa recurrente, pues la cantidad de veces que este servicio de transporte sufre retrasos es totalmente desproporcionada. Si bien es cierto que la red ferroviaria de Madrid es muy extensa, y nos permite cruzar desde un extremo de la ciudad hasta el otro de una forma económica y poco contaminante, también podemos contar con que la puntualidad no es su punto fuerte, por lo que si queremos asegurarnos de llegar a la hora indicada, mejor salir con bastante antelación.

8- “Tener todo tipo de ocio menos playa”

Atrévete a negarlo. En Madrid dispones de una amplia selección de cine, teatro, monólogos, y todo tipo de actividades que realizar. Pero no, playa no hay. Aun así, los madrileños utilizan su propia denominación para referirse a ciertos lugares bautizándolos como “la playa de Madrid, como ocurre con la playa del Alberche, que en realidad no es otra cosa que un arenal formado por la confluencia de los ríos Alberche y Perales. Según la RAE, efectivamente contaría como playa, pero todos sabemos que no es lo mismo.

9- “Salir de casa una hora antes y llegar justo”

No creo que este dato sorprenda a nadie, y es que resulta evidente que al moverse dentro de una ciudad tan inmensa, los tiempos de desplazamiento son mayores. Aunque discrepo en algún punto con esta afirmación, puesto que creo que todo el mundo tiene bastante medido el tiempo que tarda en hacer ciertos desplazamientos, y que si llega tarde o más bien justo, se debe principalmente a no haber tenido la previsión necesaria para alcanzar la puntualidad, un valor que hoy en día se encuentra bastante menospreciado.

 10- “Estación en curva, al salir tenga cuidado para no introducir el pie entre coche y andén”

Seguramente, alguna vez hayas escuchado esta frase a través de la megafonía del tren. Se trata de la típica situación en la que piensas, ¿De verdad alguien puede ser tan inútil como para meter el pie por el hueco del andén? Todo esto mientras ves como todos los días miles de personas hacen uso de los accesos al tren evitando ese leve agujero. Pero para ser justos, si han llegado a tener que poner ese mensaje de una forma tan reiterada, lo más probable es que exista una historia detrás de ello.

Y con esto terminamos la lista elaborada por El Español de las costumbres y hábitos madrileños. Aunque debo reconocer que me sorprende enormemente no haber encontrado una, que debería haber encabezado la lista de forma obligatoria, y es que, por mucho que las personas de fuera de Madrid no lo entiendan, “Que buena está el agua de Madrid.

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