Leche de patata, la nueva bebida sueca
Actualmente vivimos en una sociedad totalmente carente de sensatez, que aborda el tema del desabastecimiento con un egoísmo y una falta de raciocinio, capaces de cuestionar si en verdad deberíamos definirnos como seres humanos. Por eso mismo me alegra mucho el poder ofrecer una noticia como esta, que contrariando a la mayoría de los artículos deprimentes y destructivos que podemos ver hoy día, cuenta la historia de un producto novedoso que se ha empezado a comercializar hace poco.
Cuando hablamos de leche, es impresionante la variedad que podemos encontrar al efectuar la compra de este necesario producto. Desnatada, semi desnatada, entera, de coco, de avena, sin lactosa, de soja; y a toda esta amplia gama, debemos añadirle una opción nueva, denominada leche de patata.
Esta nueva variedad ha salido al mercado respaldada por la marca DUG, una empresa sueca especializada en los productos sostenibles y del campo. De momento solo operan en Suecia y Reino Unido, aunque debido al sorprendente éxito de sus productos, están planteándose la posibilidad de extenderse al mercado asiático y europeo. Entre sus cualidades, destaca especialmente la de ser un producto muy cremoso, lo cual lo convierte en una alternativa de peso para lattes y capuchinos caseros.
Pero no es oro todo lo que reluce. También hay opiniones que discrepan del positivo futuro de este producto, alegando que tiene poco sabor, que deja un regusto salino, o que incluso tiene ocho veces menos proteínas que otras variantes como la leche de soja.
Si os pica la curiosidad, y no queréis esperar a comprarla, podéis prepararla casera. Tan solo hay que hervir unas pocas patatas, triturarlas con el propio agua de cocción, colarla para eliminar grumos, y finalmente añadirle agua hasta alcanzar la textura deseada. Por supuesto, que la receta de DUG lleva muchos más ingredientes (proteína de guisante, sacarosa, aceite de colza, carbonato de calcio, y muchas otras cosas más), pero como arreglo casero, puede servir.