Mamá, ¿Puedo ser un superhéroe?
Cada vez que vamos al cine, encendemos el televisor, o incluso navegamos por internet, ya no es extraño que nos bombardeen con la información sobre el estreno de una de las nuevas películas de superhéroes, bien sea Marvel o DC. El panorama cinematográfico actual se ha ido sumergiendo cada vez más en el mundo de los superhéroes, tanto, que ya ni si quiera recuerdo una semana que no tuviera una de estas producciones en cartelera, y que además, ha recibido un empuje aun mayor gracias a la plataforma en streaming Disney+, que ha aprovechado el tirón del sector para comercializar el universo de Marvel hasta la saciedad.
Contando con que tenemos superhéroes hasta en la sopa, es bastante habitual que aquellas personas con una imaginación más fuerte se hagan una pregunta en concreto, “¿Qué pasaría si yo tuviera superpoderes?”. La mayoría de los fanáticos del sector se lo han planteado alguna vez, y todo ha acabado por resultar en alguna conversación en la que varios amigos debatían sobre que superpoder sería mejor tener, y que utilidades le podrían dar en la sociedad actual. Pero recientemente ha ocurrido un caso que ha ido más allá, pues la mente de un joven de 15 años no ha sabido filtrar la realidad de la ficción, y su intento de convertirse en un superhéroe, casi le cuesta la vida.
Según han publicado varios medios, el joven estadounidense tenía tal afición al mundo de los superhéroes, que optó por intentar convertirse en uno de ellos, de una manera muy peligrosa y poco convencional, pues se autoinyectó mercurio de un termómetro por vía subcutánea en el antebrazo, con el fin de adquirir los poderes de Mercury (aunque la mayoría de los medios de comunicación alejados del mundo friki, han cometido el error de asegurar que el superhéroe que pretendía emular era Lobezno, en su falta de conocimiento). Al poco tiempo, descubrieron en su brazo una enorme úlcera que no cicatrizaba, y que, según el Centro Nacional de Información Biotecnológica, ha sido provocado directamente por tan peligrosas inyecciones. A pesar de todo, el verdadero superpoder del chico ha resultado ser tener suerte, puesto que dichas inyecciones no han demostrado signos clínicos de intoxicación crónica. Pero no todo queda ahí, pues al comprobar su historial médico, se han llevado la sorpresa de hace varios años, recibió varias picaduras de araña, con el evidente propósito de tratar de adquirir los poderes de Spiderman.
A día de hoy, y a pesar de sus imprudentes actos, puede presumir de haber salido con vida de semejantes situaciones, aunque personalmente, no le dejaría demasiado tiempo sin vigilancia, no vaya a ser que la próxima vez le dé por tratar de convertirse en Daredevil.