Caen tormentas en la FIA
La lluvia arruina lo que iba a ser un gran día de carreras en la F1. Solución de la FIA: se reparten los puntos sin correr.
El fin de semana pasado fuimos testigos de otro de los momentos más bochornosos en la Fórmula 1. Se celebraba el Gran Premio de Bélgica, en el más que conocido circuito de Spa-Francorchamps. Un fin de semana marcado por la lluvia dejaba claro que íbamos a tener un gran espectáculo con los monoplazas, como suele ser habitual en el circuito belga. Sin embargo, la lluvia tenía otros planes.
Los meteorólogos dejaban abierta la posibilidad en un momento del día donde la lluvia amainaba para comenzar las pocas vueltas que se pudieran dar. El cielo se mantenía completamente negro y los pilotos tomaban la salida tras el Safety Car. En ese momento, las radios de equipos y pilotos no dejaban de sonar con constantes quejas por la poca visibilidad y la invialibidad de la celebración del Gran Premio. Bandera roja y a esperar en boxes.
Fueron horas las que esperamos los aficionados tanto en las gradas como frente a los televisores esperando el momento en el que se encendieran las 5 luces verdes de la línea de salida. Pero, como muchos temíamos, nunca llegaron a encenderse. Solución: se da concluida la carrera y se reparten los puntos según la clasificación.
El premio se dio sin haberse disputado ni una vuelta sin estar detrás del coche de seguridad. Ya habíamos sido testigos en la historia reciente de la F1 de carreras así, como es el caso de Malasia 2009, donde la lluvia hizo que apareciera la bandera roja después de unas pocas vueltas. Pero, en ningún caso, se había hecho algo parecido.
Fernando Alonso fue uno de los mayores perjudicados. Salía en 11º posición y no pudo luchar por subir alguna posición y sumar puntos con su Alpine. Y así lo dejó claro en las entrevistas postcarrera. Es como si se suspende la liga regular de fútbol y se da campeón al Alavés por estar en orden alfabético, o que se suspenda la NFL y digan que la Superbowl se la lleva Tom Brady porque es lo más probable que sucediera.
Una vez más, queda más que claro que la FIA y la F1 tienen un grave problema con su reglamento. Ya lo vimos con sanciones que no sirven de nada, o dobles varas de medir según qué piloto. Ahora se suma un ejemplo más. Por lo menos, ya se ha cantado el “mea culpa” en redes sociales y “trabajarán” en ello. A ver si es verdad.