Desbandada en la Superliga
Los clubes ingleses co-fundadores de la Superliga abandonan el proyecto tras el rechazo del mundo del fútbol.
El fútbol se partió hace tres días con la oficialización del secreto a voces que era la Superliga. Tras dos días de rechazo de jugadores, clubes, organizaciones y gobiernos, la Superliga solo sigue en pie con los clubes españoles e italianos, 6 de los 12 fundadores del comunicado del domingo.
Florentino Pérez, presidente de esta nueva Superliga, se ha quedado solo en su solución para el fútbol del futuro. Una mirada que habla más de negocios que de deporte y que ha sido criticada duramente por los propios jugadores y aficionados que componían los clubes ingleses. Ayer mismo, una avalancha de aficionados del Chelsea impedía llegar al autobús de su equipo al encuentro que debían disputar en Stanford Bridge y varios aficionados del Liverpool colgaban pancartas en contra de la Superliga en Anfield durante la semana. Los propios jugadores “reds” tenían que ver como sus rivales portaban camisetas con el lema “te lo tienes que ganar en el campo” en el enfrentamiento de esta semana contra el Leeds United, mismo procedimiento que seguirán equipos españoles frente a Real Madrid, FC Barcelona y Atlético de Madrid.

Y es que el resto de clubes del continente europeo han rechazado de pleno el competir en la Superliga, más si cabe con el nuevo formato de Champions League propuesto por la UEFA por el cual se aseguran los clasificados 10 partidos (5 de ellos como local) en vez de los 6 de ahora. A lo que se añade la posibilidad de competir en Europa League y en Conference League, las otras dos competiciones continentales de la UEFA. A su vez, la UEFA comunicaba que está en proceso de conseguir más inversión para el presupuesto de la Champions llegando a niveles económicos de la Superliga de españoles e italianos. Presupuesto el de la Superliga llena de supuestos, ya que sin los espectadores alemanes, franceses e ingleses ahora, más centrados en ver la Champions habitual, los derechos televisivos no llegarían a lo esperado.

Todavía no se sabe las consecuencias que les pueda acarrear la creación de esta competición a estos clubes. Se habla de la posibilidad de excluirles de las competiciones europeas y nacionales (esta misma semana el Betis cambiaba la clasificación de LaLiga quitando a los tres clubes de la Superliga) y de que sus jugadores no puedan defender las selecciones nacionales en Eurocopa, Nations League o Mundial. Aunque el Tribunal de lo Mercantil de Madrid ha señalado que no se podrían llevar a cabo estas sanciones, la UEFA se lo plantea más por el desplante de los grandes clubes hacia la gran mayoría de aficionados, jugadores y resto de equipos del continente, que verían que su esfuerzo no se premiaría de ninguna de las formas.
Sin duda, todavía hay mucha tela que cortar sobre este asunto, una guerra en el fútbol donde se enfrenta el negocio con la pasión y el deporte. Se enfrenta el esfuerzo contra las ganas de ganar más dinero y seguir inflando una burbuja que nadie sabe cómo parar hasta que explote. Porque equipos como Real Madrid o FC Barcelona se quejan de los precios de salarios, traspasos… pero son los primeros en comprar un jugador a más de 100 millones, pagar otros tantos a los jugadores y cobrar entradas abusivas a sus aficionados. Lo que se ha demostrado es que a estos clubes sus aficionados y el fútbol como deporte les importa entre poco y nada.
Actualización 11:55h: El presidente de la Juventus tras un desplome de las acciones en bolsa del equipo italiano, se echa atrás del proyecto viendo "imposible crear una nueva liga con tan solo 6 equipos".
No es el único ya que la junta directiva del Atlético de Madrid, tras comprobar que no tenían que dar ninguna indemnización al fondo de inversión concedido por JP Morgan a la Superliga y ver el rechazo entre aficionados y el mundo del fútbol en general también abandona el proyecto 3 días después de su inicio.