¿Merecen los Eagles ser el único equipo imbatido?
Con la ajustada victoria de los Chargers frente a los Broncos, hemos terminado la sexta jornada regular de la temporada 2022/2023 de fútbol americano, o lo que es lo mismo, una tercera parte de los partidos que conforman la fase de grupos. Y con todas las estadísticas sobre la mesa, surge una pregunta evidente. ¿Merecen los Philadelphia Eagles ser el único equipo imbatido de la actual temporada? Realicemos un breve análisis.
En cuanto a datos generales se refiere, las cifras los avalan, pues actualmente, los chicos de Philadelphia son el tercer mejor equipo ofensivo, y a su vez, se mantienen como el cuarto mejor equipo defensivo. Teniendo en cuenta su buen posicionamiento en estas tablas, podemos asegurar que solamente se encuentran por detrás de los actuales favoritos del año, los Bills de Allen. Comprobemos cuales son los tres nombres clave en el ataque del equipo verde.
El primero de ellos, es Jalen Hurts, un jóven quarterback de tan solo 24 años que ya se encuentra entre los 8 mejores pasadores de la temporada. Su estadística de acierto es bastante elevada y viene promediando unas 252 yardas por partido. Y aunque debemos recalcar que prefiere el juego corto, puesto que durante las seis jornadas disputadas no ha efectuado un lanzamiento superior a las 26 yardas, ha demostrado que dispone de la alternativa de la carrera para castigar a la defensa enemiga, algo que no todos los quarterbacks saben hacer, o al menos, se atreven a hacerlo.
El segundo de los nombres clave, es el de Miles Sanders, un running back de 25 años que se encuentra entre los cuatro mejores corredores de la temporada. Hasta ahora viene promediando unas 80 yardas terrestres por partido, y lleva 4 touchdowns en tan solo 6 encuentros. Todo apunta a que este va a ser su mejor año hasta la fecha.
Por último, y como tercer nombre clave, tenemos a Arthur Juan Brown, más conocido como A.J. Brown, un wide receiver de 25 años que se encuentra entre los 8 mejores receptores de la temporada. Hasta ahora, viene promediando las 83 yardas aéreas por partido, y podemos afirmar que se encuentra en plena forma, pues hasta ahora nunca había jugado a semejante nivel durante ninguno de los tres años que participó con su anterior equipo, los Titans.
Hombres clave, una buena defensa y un buen ataque. Pero todavía sigue faltando algo que termine de explicar cuál es el motivo de que hayan conseguido completar un tercio de la temporada regular sin sumar ninguna derrota a su contador. Estoy seguro de que hay quien explicará esta hazaña bajo el alegato de que los rivales enfrentados no han sido excesivamente complicados, y en parte, algo de razón pueden tener, pero a título personal, creo que la clave reside en su capacidad de recuperar y no perder el balón.
Si realizamos una tabla comparativa a través de la cual tenemos en cuenta el número de recuperaciones y perdidas que cada equipo de la NFL ha tenido durante los seis partidos ya finalizados, descubrimos que los Eagles son líderes indiscutibles con un balance de +12 recuperaciones. Algo que no resultaría tan destacable, si no viéramos que los siguientes equipos de la tabla con mejor balance se quedan en tan solo +4, ni siquiera la mitad de la cifra que acuñan los de Philadelphia. Y es que hasta la fecha, los Eagles han sufrido tan solo 2 intercepciones y ningún fumble, lo cual les ha permitido aprovechar ese tiempo de posesión extra.
¿Conseguirán mantener esta racha durante lo que resta de temporada regular? Es una opción que se encuentra al alcance de su mano. Si contemplamos los partidos que tienen que afrontar durante las próximas 12 jornadas, encontramos rivales que podrían complicarles la racha perfecta, como los Titans, o los Giants, pero su calendario evitará que se crucen con muchos otros rivales de peso como podrían ser Ravens, Chiefs, o incluso los favoritos de la temporada, los Bills.
A pesar de ello, los playoff no perdonan, y por muy bien que cierren la temporada regular, un paso en falso puede suponerles terminar la actividad mucho antes de lo esperado, por lo que solo el tiempo puede hablar.