¿VergÜEFA o miedo?
Se producía el sorteo para los Octavos de Final de la Champions League de este año, pero una serie de fallos hicieron que se repitiese de nuevo todo el sorteo.
Vergüenza ajena son las únicas palabras que se me ocurren para explicar lo ocurrido ayer por la tarde. Mientras esperaba pacientemente a ver los partidos que disfrutaríamos en la siguiente eliminatoria de la Champions, me encontré, como todos los espectadores, con un fallo garrafal en la búsqueda del adversario del Villarreal. En primer lugar, y como segundo de grupo, se sacaba la bola del submarino amarillo. Hasta ahí todo bien. Pero a la hora de sacar la del rival veíamos el nombre del Manchester United, rival que no podía tocar al conjunto español por compartir grupo en la anterior fase. Se repetía, y ahora sí, se sacaba la bola del Manchester City, justo la bola que acababan de meter por la de los red devils.
Ya todo olía mal. Justo sacar la bola que acababas de meter en el sorteo hacía que todos mirásemos a la UEFA con cara de asombro. Más si cabe, cuando sale la noticia de que el Atlético de Madrid estaba buscando explicaciones de la UEFA. En ese momento saltan todas las alarmas y se revisa el vídeo del sorteo. Al igual que con el Villarreal, se equivocaron de equipos y se incluyó la bola del Liverpool, rival del equipo colchonero en fase de grupos y por lo tanto no podía ser rival del equipo madrileño. Toda la red estallaba con clamor ante los fallos catastróficos de la UEFA en los sorteos de la eliminatoria. Nunca se había visto algo así en tiempos pasados ni presentes. Las acusaciones de “bolas calientes” estaban en boca de todos.
La solución estaba clara: repetir más tarde el sorteo. Pero, ay pobre de nosotros, el Real Madrid saltaba en cólera, y yo ya no paraba de reírme con toda la situación. Con el argumento de que su encuentro fue el primero en salir y estaba bien sorteado, estaban a favor de la repetición, pero no de su partido. Si ya lo de la UEFA olía mal, las oficinas de Valdedebas comenzaban a oler peor. El partido de Octavos del Madrid era el Benfica, perita en dulce para los merengues que no querían soltar viendo los cocos que había en el sorteo. Si ya la confrontación entre Real Madrid y UEFA era obvia y clara, esto era ya la gota que colmaba el vaso.
Y, efectivamente, hacían bien en tener miedo. Repetición del sorteo y ahora tendremos un PSG-Real Madrid en octavos de final, y una excusa más para Florentino y su Superliga. Ahora bien, el discurso tras la eliminatoria de octavos ya nos lo sabemos: si pierden será una VergÜEFA, si ganan será el Madrid que sabe superar cualquier obstáculo. Win Win que dirían los ingleses para Florentino Pérez.