Nueva jugada maestra de Elon Musk
Todo comenzaba con una encuesta el 25 de Marzo en la red social del pajarito celeste: ¿Crees que Twitter se adhiere a la libertad de expresión? Elon Musk preguntaba a sus seguidores que le lanzaban un claro “No” como respuesta. La consecuencia directa fue clara: oferta de compra a Twitter. El magnate director de empresas como Tesla o SpaceX lanzaba una oferta millonaria a los accionistas de la red social para hacerse con la mayoría de las acciones y, así, sacarla de la oferta pública de la Bolsa y llevarla a terreno privado.
Es bien conocido como utiliza la red social el multimillonario para hacerse cada vez más con mayor capital en su fortuna. El desplome de criptomonedas como el Bitcoin y el Dogecoin venía siempre de la mano de un tweet del empresario sudafricano, que acompañaba con una gran compra de las criptomonedas mencionadas. Días después volvíamos a ver como subían en el mercado las mismas divisas a través de un tweet de Musk, que se disponía a vender las que compro cuando bajó el precio.
Conociendo a Twitter como la herramienta de cambio y de información que puede llegar a ser, sobretodo en mercados como el norteamericano donde generó el conocido “asalto al Capitolio” por parte de simpatizantes de Donald Trump, se pueden atisbar las razones por las que Elon Musk se quiere hacer con la plataforma. Abanderando a ese sector que abraza la libertad de expresión como forma de vida, no solo hace una oferta para comprar una de las plataformas de expresión más grandes del mundo, sino que la vende como una forma de liberarla aún más.
Sin embargo, ¿hasta qué punto podemos creerle? Es conocida la censura que hay en Twitter sobre ciertas ideas o ramas ideológicas pero, ¿la solución es convertirla en empresa privada?
Por ahora, la compra ha quedado paralizada por el consejo de accionistas de la compañía, que ante todo quiere conservar la red social bajo sus dominios. Más adelante veremos lo que pasa, pero sin duda puede ser un gran punto de inflexión para la historia de Internet. Eso o otra jugada por parte de Musk para hacer más colosal su patrimonio.