Luchando contra el olvido
Volodimir Zelenski hablaba ayer por la tarde al Congreso de los Diputados, en el que se asentaron los políticos y representantes tanto del país como de los cuerpos diplomáticos de los países aliados.
Ya hemos visto al presidente ucraniano hablar a diferentes países en sus respectivas cámaras democráticas, y ayer era el turno para la nación española. Los discursos suelen ser muy bien redactados y formulados, individualizados para cada caso y este no fue lo contrario. Aquí lo tenéis justo en el minuto donde empieza la intervención.
Menciones al bombardeo de Guernika, manteniendo el discurso de que volvemos a vivir el año 1936, y a empresas españolas que, según las fuentes ucranianas, mantienen contactos comerciales con el enemigo ruso. Una de ellas, Porcelanosa, ya ha declarado a través de un hilo en Twitter que no mantiene ninguna relación con el país de Putin, y que ha mandado y seguirá mandando ayuda al pueblo ucraniano. En mi opinión, mentar a esas empresas no ha ayudado a realizar un llamamiento a las sanciones que las compañías individualmente pueden realizar, sino que ha ayudado a la caída de las empresas citadas en el discurso.
1/3 Desde PORCELANOSA, queremos manifestar que desde que comenzó el conflicto, no se ha iniciado ningún proceso de venta nuevo, bloqueando LA TOTALIDAD de transacciones comerciales con Rusia.
— Porcelanosa Grupo (@Porcelanosa_es) April 5, 2022
Aún así, la respuesta fue clara tanto por parte de la presidenta de la cámara como del presidente Pedro Sánchez. Desde España se sigue condenando firmemente el ataque de Vladimir Putin a la soberanía ucraniana y a sus “fronteras internacionalmente reconocidas”.
Llevamos ya más de un mes desde el comienzo de la guerra en Ucrania. Hace ya unos meses subíamos el artículo de “Las bombas vuelven a silbar en Europa”. Todo el mundo hablaba del tema, todos estábamos con el pueblo ucraniano y veíamos la potencial amenaza del presidente ruso, denominado por más de uno en la calle como “loco”. Primero un avance ruso imparable, después un estancamiento, y ahora una reorganización en los frentes que empiezan a destapar la crueldad de la guerra. Los bombardeos en las grandes ciudades, que las han dejado en los cimientos. Soldados rasos muertos por doquier o escondidos en zonas altamente radioactivas de Chernóbil por miedo a morir, probablemente solo queriendo volver a ver a sus familias una vez más. Civiles e inocentes muertos y enterrados en fosas comunes con disparos en la cabeza y maniatados. Pero ya no nos importa tanto.
Un mes de guerra y la inmunidad contra la información llega. Pasó con Iraq, Siria, Libia. Pasó con el Covid. Tenemos acceso a tanta información que nos hacemos inmunes a las malas noticias. Las imágenes nos llegan pero a nuestro cerebro ya no le importa, esta noche juega mi equipo o sale un nuevo videojuego que ando esperando desde hacía meses. No digo que no sea bueno pensar más allá de las malas noticias, pero sí el que nos paremos a pensar en lo qué está pasando alrededor del mundo. Por eso mismo, el presidente Zelenski no deja de comparecer ante todos los parlamentos del mundo. Sigue luchando para que en esta Era de la Información no acabe en el olvido la lucha del pueblo ucraniano. Por eso mismo deberíamos parar unos minutos para recordar lo que está pasando en otros lugares.