La nueva crisis socialista
Tras los resultados acontecidos en las elecciones de la Comunidad de Madrid, y previo a la aplicación de los nuevos impuestos que el gobierno español plantea aplicar dentro de poco, la imagen del Partido Socialista está quedando cada vez más difuminada y esto le resta credibilidad.
Tras el batacazo electoral en Madrid, los socialistas tratan de distanciarse todo lo posible sobre la campaña de Gabilondo, y no han esperado mucho más en comenzar la purga de asientos. La primera persona en caer ha sido José Manuel Franco, el secretario general del PSOE en Madrid, a quien se le atribuye ser el máximo responsable de la desacertada campaña que tan malos números ha cosechado. La segunda cabeza en rodar, es la del candidato Ángel Gabilondo, el cual tras ser presionado por la directiva para que no recogiera el acta de diputado, finalmente no va a poder hacerlo, debido a su ingreso hospitalario a causa de una arritmia. Con esto, el PSOE decide pasar página como si las elecciones sucedidas en Madrid nunca hubieran acontecido.
Para más inri, esta escena se solapa con las subidas y creaciones de nuevos impuestos que plantea el gobierno español: Un incremento del impuesto de sociedades, un incremento del impuesto de patrimonio, un incremento del impuesto de donaciones y sucesiones (el cual recordamos que prometieron abolir como una de las medidas de su programa electoral), la creación de la Tasa Tobin en la compraventa de acciones de empresas españolas, la creación de la Tasa Google sobre las empresas digitales, un incremento del impuesto sobre el carburante tapado bajo la excusa de las iniciativas no contaminantes, un incremento del IRPF, y una subida del IVA que sitúa el porcentaje máximo en un 23%. Además, también están tanteando la idea de extender el peaje a todas las carreteras durante el año 2024.
Como era de esperar, el despilfarro económico del que nuestro gobierno ha hecho gala, unido a la crisis económica que se cierne sobre el mundo, planea ser solucionado como de costumbre, mediante impuestos puros y duros. Mientras ensanchan el pecho con propuestas que reducen aún más nuestra calidad de vida, tenemos que escuchar declaraciones como las de la vicepresidenta del gobierno, Carmen Calvo, que en referencia a la campaña del PP en Madrid afirma: “A veces el fascismo aparece con la bandera de la libertad, con la libertad de quienes pensaron que en la limpieza que querían hacer en Europa llevaba justamente a asesinar en los campos de concentración”.
La rabia de que casi la mitad de los madrileños hayan votado al Partido Popular está consumiendo a un amedrantado PSOE, que continua con la absurda posición de culpar a los ciudadanos, sin siquiera replantearse la opción de realizar un poco de autocrítica para evolucionar y salir de esta nueva crisis en la que comienzan a hundirse.
Es irónico pensar en cómo la alianza PSOE-Ciudadanos, con la que pretendían expulsar al PP de muchos de sus bastiones, puede acabar desencadenando la caída del PSOE y la desaparición de Ciudadanos.