La nueva reforma laboral
Cuando ya creíamos que habíamos visto todo y que pocas sorpresas podríamos encontrarnos, el panorama político vuelve a tomar el papel de protagonista con un polémico error por parte de uno de los diputados del PP, que provoca la aprobación de una nueva reforma laboral, estructurada por el vigente gobierno.
Alberto Casero Ávila, es el nombre que vamos a escuchar durante los próximos días. El diputado extremeño del Partido Popular, que inició su carrera política como alcalde de la localidad de Trujillo, se encontraba fuera del Congreso de los diputados a causa de una enfermedad. Por esto mismo, tuvo que emitir su voto de forma telemática, y es aquí donde surge el debate, puesto que el diputado ofreció su apoyo a la reforma laboral, de manera equívoca. Según defienden desde el PP, se trata de un error informático, y hacer cuenta de dicho voto sería totalmente propia de una situación fraudulenta. Por otro lado, el PSOE no quiere dejar escapar una oportunidad de oro como esta, y alegan que se trata de un error por parte del diputado extremeño, con lo que deberían asumir las consecuencias.
Al margen de lo acontecido, porque desde Filofa vamos a dejar en el aire que cada uno especule con lo que crea que haya ocurrido, desde un error informático, hasta un fallo humano, pasando por la conspiranoica teoría de que hay maletines ocultos en esta votación; vamos a analizar en que consiste la nueva reforma laboral, puesto que todo apunta a que la votación va a quedar completamente zanjada.
Los principales puntos que esta nueva reforma laboral trata de abordar, son la delimitación de los contratos temporales, y los despidos colectivos. Para evitar que las empresas siguieran haciendo uso de los contratos temporales de forma abusiva, desaparece el contrato por obra y servicio (el cual tenía una duración máxima de hasta 4 años), para generar en su lugar el contrato por causas de producción, que viene a ser lo mismo pero extensible solamente durante año y medio, y además facilita la conversión de este contrato laboral en uno indefinido. Para tratar el segundo punto, y así tener colchón de seguridad contra los despidos colectivos, el gobierno establece generar un mecanismo parecido al de los ERTE, bautizado con el nombre de mecanismo RED. Dicho sistema consiste en aplicar cierto tipo de bonificaciones a las empresas que lo necesiten, durante el tiempo máximo de dos años, con la peculiaridad de que prohíbe la ejecución de horas extra durante su desarrollo (como ocurre con los ERTE, aunque la realidad nos haya mostrado que esto es algo que las empresas pueden evadir de forma tan sencilla como poco ética).
También podemos destacar otros puntos menos importantes, como el reconocimiento de la antigüedad durante todo el plazo firmado en los contratos fijos-discontinuos, o como el predominio del convenio sectorial sobre el de la empresa, en algunas cuestiones salariales y de jornada.
Francamente, aunque esta nueva reforma laboral ha establecido mejoras para los trabajadores, aún dista mucho de recuperar aquellas condiciones que nos hizo perder la reforma laboral del año 2012, en la que el Partido Popular precarizó los contratos de los trabajadores de una forma radical y sin precedentes.